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Moderador: Moderadores

Por dk.
#306296
colchoneros9 escribió:
DiosKaka8 escribió:
colchoneros9 escribió:Jaja, este año os ganamos en el Calderón.
Despues nos dicen que nosotros estamos "creciditos"...
A lo mejor perdemos, no sé.., lo que quiero decir que lo tenéis difícil no lo digo en método de burla. Este año yo creo que es el que más confío de todos los anteriores si no se nos lesiona ni sanciona ningún jugador importante, con el Cholo hay un equipo que defiende de sobresaliente, lucha mucho, es intenso y ataca bien además de que hay una plantilla equilibrada. Solo hay que ver por ejemplo contra el Barça que nos ganaron a balón parado y eso pero que solo fueron capaces de generarnos 3 o 4 ocasiones cuando por partido suele hacer 15-20 ocasiones claras. A ver si llegamos bien físicamente también y no ponen de árbitro a Mateu que es lo que más me preocupa.
Y ojalá tampoco pongan a Paradas Romero, lo linchan entre todos xDD Es que primero pones "Jaja,..." pues parece que te estuvieras burlando ;) Ojalá se vea un partidazo, que hace tiempo no se ve un buen derbi ;)
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Por Miguel94
#306331
Si, a ver si el Atletico hace algo este año en el Calderon, confio en el Cholo este año para ver si consigue sacar algo de provecho,se dejan todo en el campo y el Barça lo paso mal para ganar alli

Pero, en que perjudico ayer Paradas al Madrid? Si hasta en el AS ha salido que el 65% piensan que no perjudicó al Madrid... se tragó 1 penalti como una casa a Nilmar(el de Marco Ruben para mi no es porque no llega a participar en la jugada) a Lass podia haberlo expulsado en la primera parte, la roja a Ramos es clara, la segunda tarjeta es de libro...lo único discutible la expulsión de Özil, pero vamos que quedando los 5 minutos que quedaban para acabar el partido creo que no influyó tanto en el resultado como podría haber influido la de Lass.
Por colchoneros9
#306353
He puesto Jaja por el partido de ayer, es normal que me haga gracia un pinchazo del eterno rival y lo que montó después. La frase aparte no digo que os ganemos seguro porque si, digo que estoy convencido de que este año os podemos ganar de verdad y no una milonga como otras veces.

Lo de Paradas Romero para mi gusto yo creo que perjudico mas al Villarreal en las acciones determinantes, ahora, no me gusto nada como arbitró el juego en general, se equivoco mucho en las faltas y eso..
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Por Miguel94
#306486
Yo pienso que paro demasiado el juego, casi nunca dejaba la ley de la ventaja, y eso interrumpia muchisimo el partido...los 10 minutos de la segunda parte fueron todo faltas jaja.

Las sancion que le ha caido a Pepe de 2 partidos ha sido......debian de haberle caido 4 o 5, y ademas Ramos sin sancion :S Espero que los madridistas no tengan mas animo de protestar despues de esto :/

PD: Osvaldo, por decirle al arbitro "eres un desastre" -> 3 partidos
Pepe, por decirle "vaya atraco,hdp" -> 2 partidos
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Por Uldhrued
#306545
REAL MADRID 5 - REAL SOCIEDAD 1 | LIGA BBVA
Goleada terapéutica

Un gol de Higuaín en el minuto 6 puso el partido cuesta abajo para el Madrid contra una Real que no ofreció ninguna oposición. Cristiano hizo dos y ya lleva 35. Benzema también hizo doblete.

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El Real Madrid recompuso su figura, abandonó el nocivo trivote, mostró su cara más atrevida y despejó con goles las dudas que había acumulado en sus dos compromisos anteriores. No hubo ni el más mínimo resquicio para el debate, porque el Madrid expuso todo su poderío desde el inicio y porque la asustadiza Real se mostró demasiado timorata, asumió su inferioridad antes de saltar al campo y no opuso ninguna resistencia. Le cayó una avalancha encima y el encuentro quedó reducido a saber cuántos goles serían capaces de convertir el líder de la Liga. Se escapó de ese aire mediocre Xabi Prieto, un futbolista que está muy por encima de su entrenador, Montanier, que condenó a la Real a vivir en una cueva. El Madrid calmó su ansiedad con esta goleada, que fue tan grande como él quiso.

No se puede poner ninguna objeción a la victoria del Madrid, superior de principio a fin y que conserva esos seis puntos de ventaja en la clasificación. Es un botín demasiado valioso, que invita a vivir lo que resta de este viaje por la Liga con la calma y la confianza que proporciona ese colchón de puntos y no atacado de los nervios. El Madrid puede permitirse el lujo de hacer sus piruetas protegido por una red y debe saber jugar con esa ventaja.

Decidió reunir esta vez Mourinho de salida a Cristiano, Kaká, Benzema e Higuaín, escoltados por Xabi Alonso y Khedira. La Real no encontró respuesta a este planteamiento atrevido del Madrid y se llevó un revolcón importante. Benzema inició sus maniobras ofensivas desde la derecha, Cristiano apareció por la izquierda y Kaká se movió por el centro, detrás de Higuaín. Todos actuaron con enorme libertad y con una falta de oposición difícil de comprender.

Quiso protegerse tanto la Real cerca de su área, que al Madrid no le hizo falta elaborar las jugadas para plantarse delante de Bravo. Le concedieron espacios y le entregaron el balón, argumentos que utiliza el Madrid para acabar con cualquier discusión. Le sobró con meter una velocidad más en los metros finales para arrollar a una Real que nunca supo por dónde le venían los golpes.

Apenas resistió seis minutos en pie el equipo de Montanier, los que tardaron Benzema e Higuaín en asociarse para que el argentino firmara el primer gol. Una vez despejado el camino, el Madrid encontró una autopista hacia la portería de Bravo, que ofreció alguna intervención de mérito que minimizó algo los daños.

Tardó 21 minutos en llegar la Real hasta los dominios de Casillas, que mandó a córner un tiro de Xabi Prieto. La respuesta del Madrid fue contundente. Primero por parte de Cristiano, que a pase de Kaká marcó su gol 100 en Liga con el Madrid, y después por medio de Benzema, que superó a Bravo con una sutil vaselina para elevar el tercer gol al marcador.

Poco antes de que se cerrara la primera parte encontró la Real la única satisfacción de la noche. Marcó Xabi Prieto con la involuntaria colaboración de Ramos, que golpeó el balón con la cabeza y lo alejó de las manos de Casillas. Este gol no fue más que un grano de arena en la inmensidad del desierto.

La voracidad del Madrid no se calmó en el descanso y salió de los vestuarios dispuesto a hacer más grande el destrozo. No le costó ningún esfuerzo conseguirlo. Benzema hizo el cuarto a pase de Khedira y Cristiano puso la firma al quinto después de recibir la pelota de Higuaín. Entre medias, la Real reclamó un penalti de Arbeloa a Agirretxe. La duda es saber si el derribo se produjo con el jugador de la Real dentro del área o si ya estaba fuera de los límites del terreno de juego.

Con más de media hora por delante, el Madrid se calmó, se dedicó a la vida contemplativa y la Real se dio por satisfecha con que la goleada no fuera mayor. Tan enorme fue la distancia entre los dos equipos que el cuerpo técnico del Madrid decidió rescatar de lo más profundo del banquillo a Sahin. Salió por Khedira para sentirse futbolista durante quince minutos, el mismo tiempo que estuvo sobre el césped Coentrao, convertido ya en sospechoso para parte de la afición y que sustituyó a Benzema, despedido con una merecida ovación por sus dos goles y por su trabajo para el equipo.

Del que no tiene ninguna duda el público del Bernabéu es de Cristiano, que firmó un nuevo doblete y fue retirado para que Jesé disputara los últimos nueve minutos. El talento de ahora dio paso al talento del futuro.

Fuente: AS
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Por Uldhrued
#306843
APOEL 0 REAL MADRID 3
La sentencia del revulsivo

El Madrid encarrila en Chipre los cuartos de final de la Champions con goles de Benzema (2) y Kaka. Mourinho sorprendió con Sahin de inicio y acertó de lleno con sus cambios. El APOEL, correoso pero sin calidad.

El Madrid pone rumbo a las semifinales de Champions tras un ejercicio repleto de oficio en el que los destellos se hicieron esperar. El equipo blanco dejó los lujos para el Bernabéu y tumbó al APOEL en su casa a base de paciencia, inteligencia y tenacidad. Fue otra versión del Madrid. Tan brillante como la usual. Hizo lo que debía, aunque no disfrutara como en otras noches en la búsqueda de su objetivo. Desgastó al APOEL sin acelerarse con la intención de crear huecos, y cuando logró debilitar sus garras comenzó a minar su moral a base de oportunidades. Hasta que la insistencia trajo los goles. Dos de Benzema y uno de Kaká. Un plan aderezado por una revolución de dos suplentes que permite, de un plumazo, dinamitar a un rival sin maldad y dar más tiempo para pensar en una Liga encarrilada.

El éxito labrado en el último tramo del duelo, con los suplentes al abordo, dividirá a los que piensen que todo consistía en un plan perfectamente ideado por Mourinho y a los que consideren que fue fruto de la simple inercia de una superioridad. Sea como fuere, lo cierto es que Marcelo es más que Coentrao (y a mejor precio), que el Madrid se mueve mejor con un ariete puro que con dos y que obtiene mejores resultados cuando es más valiente que reservón. Los cambios introducidos con media hora por delante dieron al Madrid otro brío, sobre todo en el carril izquierdo. Kaká, que entró por Higuaín, fue clave en el centro del 0-1 y en el remate de la sentencia. Marcelo, que sustituyó a la misma hora a Coentrao, fue una pesadilla para sus rivales. El partido exigía entradas por la banda y se echó de menos al brasileño demasiado tiempo. ¡Nunca mais! El segundo tanto no lo hizo él pero fue suyo. Ellos lideraron una victoria que comenzaba a oler a empate.

Primer tiempo con dominio y sin acierto

El Madrid comenzó su labor de desgaste sabedor de lo que se encontraría. Movió sin prisa aunque a veces sin precisión. A pesar de la falta de continuidad en el juego, llegaron las ocasiones. Özil tuvo una de volea con la derecha. Higuaín otra de cabeza. Y Cristiano una más desde lejos. La distancia desde la que tanto le gusta probar y que tan nervioso pone a los porteros. Sin embargo, fue Benzema el que primero pudo transformar tanto dominio en forma de goles. La jugada la inició Cristiano desde su habitual posición entre líneas. El portugués sobó el balón hasta que Sahin le dobló por la izquierda al espacio creado en el área. Y allí, donde se distinguen los artistas de los peones, marcó las diferencias. Sahin puso de primeras un centro raso y preciso a Karim que éste despejó cuando lo sencillo era machacar a puerta vacía.

El Madrid no se desesperó porque su rival no le inquietó jamás y sabía, como sabíamos todos, que si no murió entonces, ya morirá. Salvo inmolación blanca, el Bernabéu se comería a un equipo tozudo sin más calidad que la necesaria para pasar al campo enemigo. Con esa certeza y tranquilidad encaró el Madrid el reto que se le presentaba. El APOEL nunca llegó al área y para un córner del que disfrutó, lo sacó en corto. Increíble. Ailton, una isla en la delantera, mostró virtudes de espaldas a portería. Pero le faltaron amigos con los que asociarse y centros al área por los que pelear.

Esa superioridad le valió a Sahin, la sorpresa del once, para ir reencontrándose con sensaciones sin estresarse. El turco fue de menos a más y en su primer examen de tronío dejó patente que tiene argumentos futbolísticos para jugar más que entrenar. Empezó tímido y acabó mandón. Únicamente echó en falta más físico y, hasta que Marcelo saltó, se acordó muchos de laterales de más recorrido con los que combinar para poder ir de banda a banda dando apoyos y ofreciendo soluciones.

Marcelo y Kaká al rescate

Ante el empate, urgían soluciones ofensivas, y algunos intuimos que el problema añadido de poner a toda la artillería de inicio desaconsejaba la entrada de cualquier revulsivo: porque sólo podría empeorar el panorama y debido a que el elegido tendría mucho menos gol. Error que nos señala y que encumbra a Mourinho. Lo único que no cambió fue el APOEL, que siguió a lo suyo, sin pegar un pelotazo y queriendo presentarse ante Casillas hilvanando sin saber. El resto, fue una verdadera metamorfosis. Marcelo aportó más nervio y Kaká la necesaria movilidad. Con ellos sobre el campo llegaron los goles y la calma. Benzema en dos ocasiones, una de cabeza y otra a bocajarro, y Kaká dejaron la eliminatoria finiquitada. Un resultado que deja al Bernabéu impaciente de semifinales y que enseña el camino: los mejores, siempre al pasto.

Fuente: AS
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Por Uldhrued
#307143
OSASUNA 1 - REAL MADRID 5 | LIGA BBVA
Manotazo a la Liga

El Madrid, con Granero y Albiol como titulares, pasó por encima de Osasuna. Benzema dejó un tanto para el recuerdo y Cristiano e Higuaín hicieron doblete. Nino marcó para Osasuna.

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Si lo que se pretendía era convertir el partido en un examen de carácter, el Real Madrid salió fortalecido y si lo que se quería era evaluar la fiabilidad de su fútbol, la respuesta estuvo a la altura del reto. Manejó tensiones, controló los tiempos del partido sin necesidad de tener siempre el balón y dio un paso importante que le acerca más a la meta, al objetivo del título.

Donde se esperaba a un Madrid preparado para la batalla, con traje de camuflaje y cuchillo en los dientes, se vio a un equipo que salió vestido de smoking y resolvió el duelo a golazo limpio. Este Madrid es una máquina de hacer goles, que tritura a sus rivales con ese tridente mágico formado por Cristiano, Higuaín y Benzema. Este trío maravilla se vio iluminado esta vez por otro trío que juega siempre con la luz encendida y quita a su equipo la venda que le tapa los ojos durante demasiados partidos. Xabi Alonso y Özil no estuvieron solos, se unió a ellos Granero y bien que lo agradeció el Madrid. Más sorprendente fue la alineación de Albiol en el centro de la defensa como pareja de Ramos.

Pretendió ahogar Osasuna al Madrid en el centro del campo, donde acumuló todo un ejército, pero el decorado preparado por Mendilibar apenas se mantuvo en pie siete minutos. Lo derribó Benzema con un golazo memorable, una volea sensacional, de esas que nada más ejecutarla ya se sabe que se ha ganado un lugar en la memoria. Un tanto para el recuerdo. Cristiano le envió el balón desde la izquierda y Benzema se disfrazó de Van Basten para rematar, recordando el histórico tanto del holandés contra la URSS en la final de la Eurocopa de 1988.

El Madrid retrasó líneas después del gol, se refugió en su campo, atrajo hacia él a Osasuna y buscó el golpe definitivo al contragolpe. El cambio de escenario cogió con el pie cambiado a los locales, incapaces de hacer daño al Madrid durante todo el primer tiempo, que se completó con dos nuevos tantos a los que pusieron firma Cristiano e Higuaín. El portugués mando un misil teledirigido desde más de 30 metros que atravesó la línea de gol a una velocidad supersónica. El argentino fue más sutil y después de recibir un buen pase de Granero se plantó ante Andrés, al que picó el balón en la salida.

Cerró la primera parte el Madrid sin más rasguño que la amarilla que obligará a Sergio Ramos a cumplir un partido de sanción contra el Valencia, lo que no es una cuestión menor.

Se distrajo el Madrid al pasar por los vestuarios y se activó Osasuna con la entrada de Lekic por Raoul Loé. Mendilibar, que había sido expulsado por Muñiz Fernández en el minuto 11, metió un delantero y descongestionó el centro del campo. Dos minutos tardaron los locales en conseguir que al Madrid le entraran las dudas. Roversio puso un buen balón desde la derecha y Nino se anticipó a Arbeloa, de nuevo el jugador más flojo de su equipo, para marcar de cabeza. Compensó con ese pase Cristiano una acción anterior en la que su ansiedad por marcar impidió que lo hiciera Higuaín.

El Madrid se quitó las dudas de encima y acabó con cualquier esperanza de Osasuna a lo grande, con dos nuevos tantos. El primero con fortuna. Cristiano lanzó una falta y el balón superó a Andrés después de rebotar en Lekic. El segundo, tras una buena acción del portugués por la izquierda, desde donde envió un balón perfecto para que Higuaín cerrara con un cabezazo la goleada.

Con un cuarto de hora por delante y nada ya por resolver, Mourinho retiró a parte de su artillería, Higuaín, Özil y Benzema, y dio minutos a Coentrao, Di María, que reapareció después de su lesión, y Varane, al que se esperaba en el once inicial y sólo estuvo en el campo los últimos cinco minutos. No había tiempo para más, salvo para que Muñiz Fernández expulsara a Lamah.

Fuente: AS
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Por Uldhrued
#307412
REAL MADRID 5 - APOEL 2
A 'semis' con lujos y armario

El Madrid vuelve a golear al APOEL con dos goles de Cristiano, uno de ellos de bandera, uno de Kaká, otro de Callejón y el último de Di María. Los suplentes, salvo Altintop, convencieron.

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El Madrid llevaba en semifinales de la Champions desde el mismo día del sorteo. Fuimos respetuosos, pero seamos honestos. En el Bernabéu, frente al APOEL, no hizo más que sacar el billete rumbo a Múnich. El equipo de Mourinho fue muy superior a su rival de cuartos, tanto allí como aquí, y se medirá al Bayern en una eliminatoria que nada tendrá que ver con ésta. Pudo vivir de las rentas de Nicosia. Lo que pasa es que no sabe. Un ataque como el blanco ansía golpear. Lo hizo cinco veces. Pudo hacerlo mil.

Sacar conclusiones de este encuentro y elevarlas a tesis sería injusto y atrevido. Para bien y para mal. La bisoñez chipriota durante casi todo el enfrentamiento marcó todo y llevaría a engaños. Sin embargo, hay detalles, sensaciones e intuiciones que no se pueden esconder. Independientemente del nuevo capítulo en el insaciable hambre de Cristiano, hay muchas más cosas a las que agarrarse para confiar en el que el Bayern no será más que otra víctima en el camino. Lo más importante de la noche: hay banquillo, plantilla y, por tanto, soluciones a los problemas. Varane, uno de los ejemplos, es de las mejores. El francés pinta bien, con tanta rapidez como centímetros. No le exigieron pero hay poses que delatan.

Un escalón por delante de él, coincidieron Granero y Sahin. Una demostración reiterativa del dúo con un claro mensaje: con toque y visión, la vida es igual de bella (o más) que con trivotes y 'khediras'. Lo de Callejón y Di María al final, con sus goles para enmarcar, ya es de sobra conocido. Altintop fue el único punto negro. También tuvo su oportunidad, demostrando más de lo mismo: sería titular en casi todos los equipos del mundo excepto en los grandes de este país. Falló un gol claro, hizo la estatua en uno del rival y forzó un penalti por deslizarse sin éxito.

Goles tras la lluvia de ocasiones

Con estos revulsivos y la base de siempre, el Madrid no esperó a mandar para golear. Lo hizo con un nuevo estilo. Al que no se acopla porque no le gusta. Frente a un APOEL atrincherado y sin calidad para amenazar, el Madrid se vio obligado a sobar la posesión, ir de banda a banda para sortear a una defensa de balonmano y buscar huecos entre una muralla. Lo intentó. A veces con tino. Otra con desesperante lentitud. La aportación de Sahin y Granero fue clave. Por ello llegaron las ocasiones en la cabeza de Higuaín y en las botas de Cristiano. Pero el estilo del Barça le cansa y su impaciencia le devuelve a sus labores mundanas. El juego rápido, el ataque a pocos toques y el desborde. La pegada patentada. Así, Marcelo pudo dar un paso al frente y con sus internadas, el APOEL sacó bandera blanca. Con este nuevo estilo, el de siempre, Altintop tuvo su ocasión y Cristiano otra con la testa. Los goles estaban al caer. Y cayeron.

El primero lo hizo Cristiano, aunque se lo debe a Marcelo. Una arrancada del brasileño acabó en centro. El envió fue acelerado por un defensa amarillo hasta llegar a impactar con la rodilla de Cristiano. Siempre en boca de gol. El segundo lo hizo Kaká con una rosca que ya intentó minutos antes y que esta vez puso en la escuadra. Mourinho resoplaba. Aun sin motivaciones ni obstáculos, los goles llueven casi sin buscarlos. Pudo haber un tercero antes del descanso, también obra de Kaká. La madera lo evitó.

Más armario que mostrar

El poco ritmo que había decayó hasta sus niveles más ínfimos en el inicio de la segunda mitad. Callejón y Di María dieron descanso a Marcelo e Higuaín, pero no se perdió ni el nervio ni la pegada. Tanto cambio y tanta distracción, espoleó al APOEL. De ahí que hiciera el gol de su vida. Por su belleza y por el escenario para lograrlo. La jugada aunó velocidad y clase. Empezó atrás y acabó con un pase magistral de Ailton al hueco que Manduca no desperdició. Dejó atrás a Altintop, que es cualquier cosa menos defensa, encaró a Casillas y le batió con gusto. 2-1. Una colleja a los dormilones.

Desde entonces, minuto 67, el Madrid luchó por no estropear una fiesta y el APOEL por seguir haciendo historia. Y en ese minipartido, ganó quien suele. Cristiano acabó con la tensión creada por el adversario. De un maravilloso plumazo. Su gol de falta, por la escuadra, no llegó solo. Porque este Madrid, cuando se enfada, no avisa. Sólo ametralla. Después de su trallazo llegó otra gran maniobra de Callejón, únicamente afeada por el posterior penalti de Altintop. Para terminar, Di María recordó que ha vuelto. Y para quedarse. Regaló una sutil vaselina como colofón a un desnivelado duelo que sirve al Madrid para avisar al mundo. Otra vez. 'No me hace falta tocar ni gustar para matar". Bayern, avisado quedas.

Fuente: AS
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Por Uldhrued
#307746
REAL MADRID 0 - VALENCIA 0 | LIGA BBVA
Guaita detiene al Madrid

Partido grandioso en el Bernabéu, con un Madrid volcado y un Valencia soberbio en el contragolpe. Heroicos Casillas y Guaita. El Barcelona se pone a cuatro puntos del líder.

El Real Madrid se quedó sin puntería en el peor momento, cuando se le empina el calendario y ya se empiezan a decidir los títulos. Sin la inspiración de otros días, pero con ese espíritu irreductible de siempre, el Madrid logró fabricarse ocasiones suficientes para haber ganado con holgura. Lo impidió tanto esa falta de acierto como la inspiración de Guaita, que eligió el Bernabéu para completar una actuación memorable que deja al líder con una renta de cuatro puntos sobre el Barcelona. Con todavía seis jornadas por disputar. Con sólo seis jornadas para el final.

El Valencia jugó en el Bernabéu con un reloj en las manos, intentó manejar el tiempo y el ritmo del partido hasta llevar al Madrid a la desesperación. Estuvo tan pendiente de los movimientos del rival como del paso de los minutos. Se refugió en su campo, bien cerca de su portero Guita, con todas sus piezas muy juntas, tapando las vías de entrada al Madrid y apostándolo todo en ataque a un milagro o a un error del rival.

Esa disciplina militar impuesta por Emery la representó mejor que nadie Tino Costa. Viajó a Madrid para ser la sombra de Xabi Alonso. Y ya se sabe que cuando Xabi tiene que actuar con una venda en los ojos el Madrid juega a ciegas. Es en estas situaciones donde más evidentes se hacen las enormes limitaciones de Khedira, incapacitado para asumir cualquier tipo de responsabilidad creativa. Se muestra torpe en la salida del balón y sólo es capaz de explotar sus virtudes cuando sorprende llegando desde atrás, variante que el Valencia le negó con su planteamiento.

Con esa filosofía resistió como pudo el Valencia en los primeros 20 minutos y acabó por conducir al Madrid a un callejón sin salida en el resto del partido. Si Cristiano acarició primero el gol hasta en tres ocasiones, Tino Costa y Piatti pudieron marcar después.

Salió de inicio el Madrid con ese tridente que derriba rivales a cañonazos, a goles, y que junto a Özil forma un cuarteto mágico. Enchufado Benzema y participativo como siempre Cristiano, a Özil apenas le duró la inspiración e Higuaín desentonó durante toda la primera parte. Por detrás Xabi Alonso mostró su versión más gris, es decir, la habitual de Khedira. Todo lo contrario que Albiol, sustituto del sancionado Ramos y que formó un dúo de gran altura junto a Pepe. Con sus últimas actuaciones se entiende todavía menos el ostracismo al que ha estado condenado Albiol durante todo el curso. Con Arbeloa aportando bien poco por la derecha, el Madrid echó en falta las apariciones eléctricas por la izquierda de Marcelo, amargado por Feghouli.

Este planteamiento le valió al Madrid durante esos comentados primeros 20 minutos. Fue el tiempo en el que Cristiano mandó un balón al poste y no acertó a marcar de cabeza después. Entre medias, el portugués participó en la mejor acción de toda la noche. Pase fenomenal de Özil a Benzema, que dejó de tacón para que Cristiano rematara. Salvó Guaita una acción que mereció el gol.

Superado el agobio inicial, el Valencia se vio con el ánimo suficiente para buscar el gol. Y si no lo consiguió fue por el poste y por Casillas. Ricardo Costa mandó de cabeza al poste un balón que le llegó rechazado de Casillas, quien despejó con dificultades un disparo de Tino Costa. Después, Iker evitó el gol de Piatti.

Mourinho trató de deshacer el atasco que nubló a su equipo retirando a Higuaín en el descanso y dando entrada a Di María. Nada más pisar el césped, el argentino se asoció con Cristiano y si la jugada no terminó en gol fue por una mano enorme de Guaita.

El Madrid subió de revoluciones, pero el efecto producido por la entrada de Di María no tardó en esfumarse y al Valencia apenas le costó recomponer su figura para seguir resistiendo mientras le comía minutos al reloj y a su rival se le iban el aire y las ideas. Y por si alguien todavía tenía dudas de que el Valencia iba en serio, Tino Costa mandó un misil que se estrelló en una escuadra de la portería de Casillas.

Llegó el momento de mover piezas, la hora de que los entrenadores continuaran con su duelo táctico con los cambios. Emery refrescó las bandas, dando entrada a Pablo Hernández y Mathieu por Feghouli y Piatti. Respondió Mourinho retirando a Khedira para buscar las ideas de Kaká. A esas alturas el partido ya estaba roto y no había duda de que el duelo se decidiría en un tiroteo, con Guaita y Casillas como protagonistas estelares.

Di María exigió de Guaita la mejor intervención del choque y el portero volvió a lucirse después al salvar una doble ocasión de Benzema. Respondió Casillas con otra parada de altura para evitar el gol de Jordi Alba, un excelente lateral izquierdo que completó un encuentro perfecto en defensa y más que interesante en ataque. Para entonces, Soldado ya había ocupado el sitio de Aduriz y Callejón el de Özil, en un nuevo intento de Mourinho por ensanchar el campo.

De ahí al final lo que se vio fue un acoso total del Madrid, que encerró en su campo al Valencia. Todos probaron su puntería en este asedio sin premio, en este bombardeo del que sólo pudo salir indemne el Valencia gracias a Guaita, que mantuvo en pie a su equipo cuando los visitantes acostumbran a derrumbarse en el Bernabéu. Guaita no lo permitió y el Valencia consiguió un merecido punto que tampoco podrá escapar a la polémica. Hubo argumentos para las quejas de los dos equipos, como ese penalti no señalado por un agarrón de Víctor Ruiz a Cristiano o el que tampoco pitó Clos Gómez por otro agarrón de Pepe al propio Víctor Ruiz.

Fuente: AS
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