LEO LIDERÓ UNA GOLEADA QUE PUDO SER MUCHO MÁS AMPLIA
'Manotazo' a la crisis con un Messi superlativo
Si alguien pensó que el Barça había tirado la toalla en la Liga, se equivocaba. El campeón reaccionó a lo grande a la última derrota ante Osasuna y le endosó una manita de goles al Valencia en un partido espectacular. Leo Messi, con cuatro goles, fue la estrella indiscutible
Si las dudas que están demorando la renovación de Pep Guardiola dependen del rendimiento de sus futbolistas, hay razones para ser optimistas. Porque, cuando se ponen las pilas, no hay nada ni nadie que pueda con ellos. El Barça que se vio ante el Valencia volvió a ser el Barça de siempre. Un equipo arrollador, exquisito, mágico. Una máquina de hacer fútbol, ocasiones y goles. O aún más. La sublimación misma de este deporte.
La mejoría apuntada el martes ante el Bayer Leverkusen después de la derrota sufrida en la pasada jornada de Liga ante Osasuna tuvo su culminación con el partidazo ante los ches. ¿Qué le pasa al Barça?. ¿Ha perdido la motivación después de lograr 13 títulos de 16 posibles en cuatro años?. ¿La tensión ya no es la misma?. ¿Está el equipo cansado?. Son algunas de las muchas preguntas que han surgido después de cada tropiezo esta temporada. Unos traspiés que han propiciado que el Real Madrid se escape a diez puntos como líder. Pero que nadie se lleve a engaño. Porque aquí nadie baja la guardia. Y aunque el campeonato esté casi imposible, no parece que nadie en este vestuario lo dé por perdido. No puede pensarse otra cosa tras ver el recital ante el -no olvidemos- tercer clasificado.
No jugó Xavi, una pieza única e insustituible en este bloque. El '6' azulgrana continúa sin recuperarse de sus malditas molestias en el sóleo. Se le echó de menos en Pamplona, como ha pasado otras veces. Pero en esta, el Barça deleitó como si hubiera estado en el césped. El balón fluyó a la velocidad de la luz, sin que el Valencia apenas pudiera verlo. En ello tuvo mucho que ver la aportación de otro genio con el que las lesiones también se están cebando: Andrés Iniesta. Su recital fue de traca. También el de Cesc, convertido en un martillo para la defensa levantina. Por no hablar del de Leo Messi. El argentino recuperó la sonrisa y, por tanto, su mejor versión. Marcó uno, dos, tres, cuatro goles, llevó de cabeza a todos sus marcadores... en definitiva, volvió el Leo de siempre. Si es que, alguna vez, el mejor futbolista del planeta se había ido.
El duelo entre catalanes y valencianos, el tercero en apenas un mes después de los dos de la Copa (1-1 y 2-1), empezó con susto. Apenas habían pasado ocho minutos cuando Piatti adelantó a los ches. Feghouli se internó y centró desde la derecha. Y el punta, solo ante Valdés, aprovechó su mala salida para marcar en semifallo (0-1, 8'). Piqué y el canterano Montoya, recambio del sancionado Alves como lateral diestro, no estuvieron fino en el marcaje, aunque luego este último se resarció con una actuación de crack, multiplicándose en defensa y en ataque como si fuera el brasileño.
No estuvo el Alves del Barça, pero sí el del Valencia: su portero, Diego Alves. Sólo gracias a sus incontables paradas, y a la falta de puntería del Barça, no se llegó a ver una goleada escandalosa. Porque la reacción del campeón fue eso, de campeón. El empate se hizo esperar hasta el 21'. Pedro se internó como extremo izquierdo hasta el lateral del área, y de ahí sirvió un centro que Rami no acertó a despejar. Leo, atento a su rechace, marcó de chut raso y ajustadísimo al segundo poste (1-1).
A partir de ahí, el partido fue un paseo para el Barça. Las ocasiones claras de gol superaron, de largo, la docena. Fue un espectáculo. Así no fue extraño que la remontada empezara a fraguar apenas seis minutos después, en el 27', y después de una de esas magníficas triangulaciones colectivas 'made in Barça'. Iniesta abrió para Abidal, el francés, convertido en extremo, centró desde la izquierda... y Messi no falló. Perdonó a la primera, ya que Alves llegó a detener su primer remate. Pero el esférico se le escapó al meta, y a la segunda, Leo lo 'fusiló' en boca de gol (2-1, 27').
Por increíble que parezca, con ese resultado se llegó al descanso. E increíble fue porque Alexis y Cesc, en el 28' y 29', respectivamente, fallaron sendos mano a mano con Diego Alves. El ex del Arsenal lo volvió a intentar en el 40', con un remate de chilena que se estrelló en el larguero. Si llega a entrar, hubiera sido el golazo del 2012.
Fuente: SPORT