EN UN PARTIDO DE PODER A PODER
'Air Puyol' acerca al Barça a la final
El Barça arrancó un empate de oro en Mestalla en un partido con polémica, intensidad y el protagonismo de Carles Puyol, con un remate valioso
El Barça se presentaba en Mestalla con doble presión. Por un lado, mejorar la imagen después del tropiezo de Villarreal. Por el otro, superar a un Valencia crecido en su campo y que ya fue un problema en la Liga. Guardiola no quiso confianzas de salida, recordando la autopista de aquel partido de Liga por la banda en la que Mathieu era el Euromed. Cuatro atrás y Puyol rememorando sus tiempos de lateral derecho.
Temía Guardiola que no solo cayera agua en Mestalla. Y no se equivocaba. El Valencia de Emery salió intenso, con la idea de desconectar al Barça desde un inicio. Como fuera. El casillero de faltas cometidas por los locales se elevó más de la cuenta en los primeros minutos y en una de ellas Messi tuvo la primera ocasión del Barça. El libre directo ejecutado por el de Rosario se marchó a la derecha de Alves.
Ataques con cuentagotas del Barça y primeras llegadas del Valencia. La primera, de Jordi Alba, bien resuelta por Colorado (así se 'llamó' Pinto en Mestalla). Poco después, Puyol tuvo que emplearse a fondo para abortar un ataque de Piatti. El conjunto che presionaba y no dejaba mover la máquina barcelonista. Sin embargo, Messi volvió a tener su opción tras un sombrero de Alexis al lateral Miguel. El chut del 10 del Barça se estrelló en la defensa local y el balón llegó manso a Alves.
PINTO SE JUEGA LA ROJA
Las subidas del Valencia empezaban a ser constantes. Y llegó el minuto 18, cuando Soldado ganó la partida a la zaga del Barça y desafió a Pinto, quien salió de su área y desvió el balón ante el valenciano... tocando con la mano ligeramente fuera del área, como demostraron las imágenes de TV. No lo vio el árbitro, tampoco su asistente y el portuense se libró de la roja. Mucho riesgo con tanto partido por delante.
El acoso che continuaba y el mismo Soldado, a la salida de un córner, conectó una volea que salió cerca del poste. Pero en el Barça empezaba a aprecer Cesc, buscando espacios donde no los había y conectando con un Alexis chutó desviado, quizás por no atreverse a chutar con la zurda.
A medida que pasaban los minutos, el Barça se iba entonando pero el partido era de ida y vuelta. La intensidad era tal que Cesc acabó con una brecha en la ceja después de un rodillazo de Mathieu en un salto de éste. A lo Paulino Alcántara, el de Arenys acabó el choque con la cabeza vendada y de esta guisa vio cómo el Valencia se adelantaba. Fue en la primera ocasión en que el propio Mathieu descubrió la banda izquierda y apuró para dar un balón a Jonas, quien no desaprovechó la oportunidad de batir a Pinto.
Los problemas crecían y había que reaccionar. Y el Barça tardó nueve minutos en devolver la igualada al marcador. Fue tras una gran combinación entre Cuenca y Alexis que el tocopillano culminó con un chut que desvió a córner Diego Alves. Y en ese saque de esquina, Cesc Fàbregas envió el balón al segundo palo y encontró al pundonoroso Puyol, levantándose ante Víctor Ruiz, para picar el balón a la red.
El gol del capitán fue un estímulo para un Barça que lo pasó mal en muchas fases de ese primer acto. Incómodo por el buen planteamiento local, pero sin renunciar a su estilo.
PENA MÁXIMA PARA MESSI
El descanso no le sentó mal al Barça. Nada mal. Messi tuvo una ocasión al inicio y asistió a Alexis para que el chileno, en fuera de juego claro, batiera a Alves. Los de Guardiola estaban dispuestos a decantar el partido a su favor y encontraban cada vez más espacios, aunque por parte del Valencia la apuesta seguía siendo también ofensiva.
Los jugadores del Barça pisaban el área che más que nunca y a los 10 minutos Miguel cometió un claro penalti sobre Thiago. González González lo pitó. Esta vez sí, no como pasó en el partido de Liga, cuando el árbitro de turno no vio otros dos claros penalties a favor del Barça. Errores hay en todas partes, está claro.
Oportunidad inmejorable para adelantarse, pero en la portería del Valencia estaba un especialista en parar penas máximas: Diego Alves. Messi tenía ganas de gol, pero no pudo con la intervención del brasileño, que aguantó lo indecible para lograr su objetivo. Júbilo en Mestalla y decepción barcelonista.
Un disparo de Abidal que sacó Alves y otro chut del otro Alves -Dani- cuando salió al campo, culminando un servicio de Messi, que se estrelló en el poste, fueron los últimos esbozos ofensivos de un Barça que vio cómo el Valencia intentaba inquietar a Pinto en los minutos finales. El portuense salió indemne y el Barça logró un empate que le da ventaja en la eliminatoria. La final está más cerca, pero queda la vuelta.
Fuente: SPORT