Moderador: Moderadores
- 13 Ene 2012, 01:09
#296319
Una pregunta, ¿Con cuantas amarillas se acarrea suspension en la Copa del Rey? Me parece que era con dos.
Si alguien encuentra el reglamento y me lo facilita mejor..
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- 13 Ene 2012, 21:40
#296408

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Creo que son dos.

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- 13 Ene 2012, 23:14
#296421
Si son dos entonces apercibidos para la vuelta de la eliminatoria.
Del Barça: Cuenca y Cesc.
Del Madrid: Pepe, Sergio Ramos, Khedira, Lass Diarra, Xabi Alonso e Higuain.
Ahí queda eso..
Del Barça: Cuenca y Cesc.
Del Madrid: Pepe, Sergio Ramos, Khedira, Lass Diarra, Xabi Alonso e Higuain.
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- 15 Ene 2012, 02:58
#296711
Campeón en sufrimiento
Un gol de Callejón a seis minutos del final culminó la remontada del Madrid. El Mallorca fue mejor antes del descanso. Mou hizo tres cambios y el partido fue otro. El Madrid ya es campeón de invierno.

Convertirse en campeón de invierno fue como levantar una catedral para el Madrid. Encontró en el Mallorca un adversario feroz, organizado y con respuesta y hubo de sacar los cañones a la calle para conservar su ventaja sobre el Barça. Como viene siendo costumbre, amaneció tarde en el partido y padeció demasiado hasta el final. Un gol de Callejón a seis minutos de la conclusión acabó con un sufrimiento prolongado. Episodios así endurecen a un líder, pero también le avisan.
A Mourinho se le desató pronto el instinto de cambiar a los once, sueño imposible del entrenador frustrado. El Madrid olvidó, o no quiso creer, que el Mallorca es un equipo que actúa por encima de sus posibilidades, amparado en pluses como la intensidad, la disciplina y la dedicación. Esta noche fue un equipo construido con materiales resistentes, levantado por Caparrós, patrón del fútbol con uñas y dientes, y le preparó a su adversario un partido con espinas que el Madrid no supo coger desde el asa del toque ni desde el de la contundencia.
Lass anduvo distraído e imprudente, expuesto siempre al robo en zonas prohibidas. Se ganó el cambio en el descanso. Y a Xabi Alonso le faltó su habitual propiedad asociativa. Todo lo que tuvo por delante se movió poco y mal. Cristiano Ronaldo anduvo muy venido a menos, desanimado y sin su habitual hiperactividad. El viento en contra acentúa su egoísmo. Özil compareció ausente, sin movilidad ni chispa. Callejón y Benzema también se sintieron incómodos en aquel escenario espeso y oscuro que preparó Caparrós durante la primera mitad.
El Mallorca fue estupendo en la puesta en escena que le tocaba. Robaron y robaron sus dos mediocentros, instruidos en la política de ayudas, y se alargaron sus extremos, especialmente 'Chori' Castro, un futbolista con una izquierda de seda y gran sentido para el contragolpe. Víctor Casadesus, un jugador más rápido que listo, fue amenaza permanente. Y Hemed no perdonó un remate. El primero franco, tras galopada de treinta metros, lo cruzó de manera inconveniente. La falta de oxígeno por la carrera nubló su cabeza. El segundo, lanzándose en plancha, fue inalcanzable para Casillas. Para llegar hasta allí hubo el Madrid de tolerar un córner corto sin presión ni ganas de incomodar y un centro de Castro a banda cambiada soberbio. El incumplimiento de obligaciones por parte de los jugadores blancos, con varios suplentes calentando ya en la banda, resultó insólito.
Con todo, un cabezazo de Sergio Ramos que topó con el palo, pudo significar el empate. Fabulosa su maniobra de acudir a la melé previa y meter la marcha atrás en el momento del lanzamiento para rematar a campo abierto. Un gran testarazo en medio de aquel cuerpo a cuerpo que impidió que el equipo blanco luciera su pegada. El Mallorca, agrandado por su fiereza, decidió la zona de combate y al Madrid se le atragantó.
Entendió Mourinho que la situación era extrema e hizo pronto sus tres cambios. Higuaín, Coentrao y Kaká a escena antes del minuto 13 de la segunda mitad y el Madrid a la carga con un 3-2-3-2 repleto de jugadores de talento y falto de espacios. El juego entre líneas de Özil y Kaká, sin embargo, comenzó a ablandar al Mallorca, que espació ya mucho sus contras y apenas conservó el balón. Cristiano ingresó en el partido y Pau Cendrós ya sólo pudo con él saltándose el reglamento. Anduvo al borde de la roja.
Sin paciencia pero con autoridad y energía el Madrid se fue a por el partido desde la desesperación, primero sin encontrar las bandas, luego echando la puerta abajo. Pero el arreón comenzó a ser rentable gracias a una sutileza de Özil, que filtró un pase de izquierda a Higuaín, otro que convierte en oro cada minuto que le regalan.
Con el 1-1 se abrió un horizonte más despejado para el Madrid, que bombardeó a Aouate sin piedad. Mandó un misil al larguero Cristiano, le anularon bien un gol a Ramos. Y Callejón, a seis minutos del final, en una jugada sin limpieza pero plena de insistencia acertó a la tercera donde antes habían errado Higuaín y Benzema. Aún hubo tiempo para que el Mallorca reclamara un penalti de Ramos que no lo fue y para que el Madrid celebrara el pitido final con un gran suspiro. El susto le durará semanas. Falta por conocer si será didáctico.
Fuente: AS
Un gol de Callejón a seis minutos del final culminó la remontada del Madrid. El Mallorca fue mejor antes del descanso. Mou hizo tres cambios y el partido fue otro. El Madrid ya es campeón de invierno.

Convertirse en campeón de invierno fue como levantar una catedral para el Madrid. Encontró en el Mallorca un adversario feroz, organizado y con respuesta y hubo de sacar los cañones a la calle para conservar su ventaja sobre el Barça. Como viene siendo costumbre, amaneció tarde en el partido y padeció demasiado hasta el final. Un gol de Callejón a seis minutos de la conclusión acabó con un sufrimiento prolongado. Episodios así endurecen a un líder, pero también le avisan.
A Mourinho se le desató pronto el instinto de cambiar a los once, sueño imposible del entrenador frustrado. El Madrid olvidó, o no quiso creer, que el Mallorca es un equipo que actúa por encima de sus posibilidades, amparado en pluses como la intensidad, la disciplina y la dedicación. Esta noche fue un equipo construido con materiales resistentes, levantado por Caparrós, patrón del fútbol con uñas y dientes, y le preparó a su adversario un partido con espinas que el Madrid no supo coger desde el asa del toque ni desde el de la contundencia.
Lass anduvo distraído e imprudente, expuesto siempre al robo en zonas prohibidas. Se ganó el cambio en el descanso. Y a Xabi Alonso le faltó su habitual propiedad asociativa. Todo lo que tuvo por delante se movió poco y mal. Cristiano Ronaldo anduvo muy venido a menos, desanimado y sin su habitual hiperactividad. El viento en contra acentúa su egoísmo. Özil compareció ausente, sin movilidad ni chispa. Callejón y Benzema también se sintieron incómodos en aquel escenario espeso y oscuro que preparó Caparrós durante la primera mitad.
El Mallorca fue estupendo en la puesta en escena que le tocaba. Robaron y robaron sus dos mediocentros, instruidos en la política de ayudas, y se alargaron sus extremos, especialmente 'Chori' Castro, un futbolista con una izquierda de seda y gran sentido para el contragolpe. Víctor Casadesus, un jugador más rápido que listo, fue amenaza permanente. Y Hemed no perdonó un remate. El primero franco, tras galopada de treinta metros, lo cruzó de manera inconveniente. La falta de oxígeno por la carrera nubló su cabeza. El segundo, lanzándose en plancha, fue inalcanzable para Casillas. Para llegar hasta allí hubo el Madrid de tolerar un córner corto sin presión ni ganas de incomodar y un centro de Castro a banda cambiada soberbio. El incumplimiento de obligaciones por parte de los jugadores blancos, con varios suplentes calentando ya en la banda, resultó insólito.
Con todo, un cabezazo de Sergio Ramos que topó con el palo, pudo significar el empate. Fabulosa su maniobra de acudir a la melé previa y meter la marcha atrás en el momento del lanzamiento para rematar a campo abierto. Un gran testarazo en medio de aquel cuerpo a cuerpo que impidió que el equipo blanco luciera su pegada. El Mallorca, agrandado por su fiereza, decidió la zona de combate y al Madrid se le atragantó.
Entendió Mourinho que la situación era extrema e hizo pronto sus tres cambios. Higuaín, Coentrao y Kaká a escena antes del minuto 13 de la segunda mitad y el Madrid a la carga con un 3-2-3-2 repleto de jugadores de talento y falto de espacios. El juego entre líneas de Özil y Kaká, sin embargo, comenzó a ablandar al Mallorca, que espació ya mucho sus contras y apenas conservó el balón. Cristiano ingresó en el partido y Pau Cendrós ya sólo pudo con él saltándose el reglamento. Anduvo al borde de la roja.
Sin paciencia pero con autoridad y energía el Madrid se fue a por el partido desde la desesperación, primero sin encontrar las bandas, luego echando la puerta abajo. Pero el arreón comenzó a ser rentable gracias a una sutileza de Özil, que filtró un pase de izquierda a Higuaín, otro que convierte en oro cada minuto que le regalan.
Con el 1-1 se abrió un horizonte más despejado para el Madrid, que bombardeó a Aouate sin piedad. Mandó un misil al larguero Cristiano, le anularon bien un gol a Ramos. Y Callejón, a seis minutos del final, en una jugada sin limpieza pero plena de insistencia acertó a la tercera donde antes habían errado Higuaín y Benzema. Aún hubo tiempo para que el Mallorca reclamara un penalti de Ramos que no lo fue y para que el Madrid celebrara el pitido final con un gran suspiro. El susto le durará semanas. Falta por conocer si será didáctico.
Fuente: AS
Mi portfolio de Behance: https://www.behance.net/Uldhrued
- 20 Ene 2012, 14:21
#297973
El Madrid no castigará a Pepe por el pisotón
La Federación tampoco tiene previsto intervenir hoy de oficio.

El día después fue duro para el madridismo militante y también para el ubicado en la planta noble del Bernabéu. Casi más que la derrota, escocía la actitud recriminable protagonizada por Pepe. Su pisotón a Messi y su fingimiento ante Cesc no dejaron en buen lugar al internacional portugués, que además estaba jugando con la condicional desde el famoso episodio con Casquero.
En muchos sectores se llegó a dar por hecho que Pepe sería sancionado por el club y por la Federación Española, a través de su Comité de Competición, pero de momento "nada de nada". En el Madrid se explican: "Ahora ganamos poco con apartarle del equipo. El jugador tiene un carácter muy fuerte, pero nos consta que no quiso hacerle daño a propósito. Además, no hacemos espectáculo de nuestro código interno".
Comités. Desde Barcelona también echaron ayer agua al fuego al decidir el club azulgrana no solicitar a la Federación que actúe de oficio. Pero sí hay precedentes al respecto. Sin ir más lejos, el ahora Secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, lideró el pasado 23 de agosto la intervención de oficio del Comité de Competición (del que era vocal, sustituido desde hoy por Lucas Osorio) para solicitar una sanción ejemplar a Mourinho por su suceso del dedo en el ojo a Vilanova. Todo quedó en dos partidos para el técnico portugués y uno para el ayudante de Guardiola por repeler la acción.
Según pudo saber AS, hoy se reunirá Competición y, a pesar de haber recibido numerosas presiones para hacer lo contrario, su idea inicial es respetar el acta arbitral de Muñiz, en la que no hay reseña alguna a la acción de Pepe con Messi.
A su vez, la encuesta de AS.com planteaba ayer esta cuestión: "¿Debe sancionar el club a Pepe?". Al cierre de esta edición, con más de 10.000 votos registrados, llama la atención que el 96% respondió afirmativamente y sólo el 4% no considera necesario sancionarle. A pesar de que las imágenes han dado la vuelta al mundo, Mourinho ha indicado al club que Pepe no debe recibir una castigo disciplinario. Mou ya dijo que si lo de Pepe era intencionado "sería censurable". Y Pepe dijo anoche que fue "un acto involuntario...".
Fuente: AS
La Federación tampoco tiene previsto intervenir hoy de oficio.

El día después fue duro para el madridismo militante y también para el ubicado en la planta noble del Bernabéu. Casi más que la derrota, escocía la actitud recriminable protagonizada por Pepe. Su pisotón a Messi y su fingimiento ante Cesc no dejaron en buen lugar al internacional portugués, que además estaba jugando con la condicional desde el famoso episodio con Casquero.
En muchos sectores se llegó a dar por hecho que Pepe sería sancionado por el club y por la Federación Española, a través de su Comité de Competición, pero de momento "nada de nada". En el Madrid se explican: "Ahora ganamos poco con apartarle del equipo. El jugador tiene un carácter muy fuerte, pero nos consta que no quiso hacerle daño a propósito. Además, no hacemos espectáculo de nuestro código interno".
Comités. Desde Barcelona también echaron ayer agua al fuego al decidir el club azulgrana no solicitar a la Federación que actúe de oficio. Pero sí hay precedentes al respecto. Sin ir más lejos, el ahora Secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal, lideró el pasado 23 de agosto la intervención de oficio del Comité de Competición (del que era vocal, sustituido desde hoy por Lucas Osorio) para solicitar una sanción ejemplar a Mourinho por su suceso del dedo en el ojo a Vilanova. Todo quedó en dos partidos para el técnico portugués y uno para el ayudante de Guardiola por repeler la acción.
Según pudo saber AS, hoy se reunirá Competición y, a pesar de haber recibido numerosas presiones para hacer lo contrario, su idea inicial es respetar el acta arbitral de Muñiz, en la que no hay reseña alguna a la acción de Pepe con Messi.
A su vez, la encuesta de AS.com planteaba ayer esta cuestión: "¿Debe sancionar el club a Pepe?". Al cierre de esta edición, con más de 10.000 votos registrados, llama la atención que el 96% respondió afirmativamente y sólo el 4% no considera necesario sancionarle. A pesar de que las imágenes han dado la vuelta al mundo, Mourinho ha indicado al club que Pepe no debe recibir una castigo disciplinario. Mou ya dijo que si lo de Pepe era intencionado "sería censurable". Y Pepe dijo anoche que fue "un acto involuntario...".
Fuente: AS
Mi portfolio de Behance: https://www.behance.net/Uldhrued
- 20 Ene 2012, 14:22
#297974
Vergonzoso. Si el Madrid no actúa, lo poco que le quedaba de gran club (desde la llegada de Mou) ha terminado hoy...
Lamentable.
Salu2
Lamentable.
Salu2
Mi portfolio de Behance: https://www.behance.net/Uldhrued
- 22 Ene 2012, 08:57
#298179
Grazie por esa info amigo
Uldhrued escribió:Vergonzoso. Si el Madrid no actúa, lo poco que le quedaba de gran club (desde la llegada de Mou) ha terminado hoy...Estoy contigo Uldhrued, en todo lamentable,lamentable......
Lamentable.
Salu2
Grazie por esa info amigo
- 22 Ene 2012, 14:29
#298207

signby'Javia~
Aunque soy del Madrid, admito que lo que hizo Pepe, es imperdonable.

signby'Javia~
- 22 Ene 2012, 15:15
#298212
Si Mou atreve a poner a Pepe en la vuelta en el Camp Nou, es que ni lo de Figo, muchísimo peor.
- 23 Ene 2012, 01:07
#298368
LIGA BBVA | REAL MADRID 4 - ATHLETIC 1
El Real Madrid recompone su figura
Llorente adelantó al Athletic, que dio una gran imagen, pero un penalti de Iturraspe a Kaká, con 1-1, cambió el partido. Para el Madrid marcaron Marcelo, Cristiano (dos) y Callejón.

El Real Madrid regresó a la Liga, el escenario en el que muestra esa personalidad arrolladora con la que ha construido su historia y en el que se libera de los complejos tácticos que le llegan desde el banquillo en otros escenarios. El regreso a la normalidad no fue sencillo, pese a la enorme distancia que reflejó el marcador, y para llegar a la victoria el Madrid debió superar su propio desequilibrio y a un descarado Athletic, un equipo sobre el que Marcelo Bielsa ha impreso su personalísimo sello y al que da gusto ver jugar. Muy bien posicionado, siempre tuvo el balón como referencia y lo movió con criterio cuando dispuso de él, que fueron muchos minutos. Si se fue de vacío del Bernabéu fue por esa legendaria pegada del Madrid, que aprovechó las ocasiones que el Athletic perdonó. Y por la torpeza de Iturraspe, que con su inocente penalti liberó al Madrid de las dudas que le dominaron durante todo el primer tiempo y provocó la lluvia posterior de goles que ahogó cualquier ilusión de los vascos.
De inicio se vio a un Madrid con una actitud bien diferente al de la Copa. No rehuyó la posesión del balón y, como indica su ancestral costumbre, salió decidido a vivir más tiempo en el campo del rival que en el propio. Supo levantarse después de recibir el golpe que supuso el gol de Llorente y cuando el viento empezó a soplar de cara logró manejar la situación y no sólo salir indemne del trance, sino acabar goleando. Una goleada que no supone nada en la Liga, porque es una más en este torneo, pero que quizá sí ayuda a que el Madrid recomponga esa figura que tan maltrecha quedó en su duelo con el Barça.
La alineación ya indicó el camino por el que avanzaría el Madrid. La presencia de Granero junto a Xabi Alonso fue algo más que una pista. Como ver a Marcelo de nuevo en su lateral izquierdo. Sin experimentos se vio a un Madrid más reconocible, pese al desequilibrio que se vio en su centro del campo y que le condicionó mientras el duelo estuvo abierto. En el primer tiempo ignoró por sistema la banda que no pisó Cristiano. El portugués comenzó en la izquierda, dejando la derecha a Özil, cuya tendencia natural a irse al centro dejó cojo al equipo en un costado y formó un atasco por el centro a Kaká. Las consecuencias las pagaron los laterales, Arbeloa y Marcelo, incapaces de contener todo el caudal de fútbol que les llegó.
El Athletic presionó la salida del balón, tratando de ahogar la circulación en el centro del campo y obligando a que la responsabilidad de empezar a construir los ataques la asumieran los defensas. La apuesta descarada de los visitantes tuvo su premio cuando el reloj se acercaba al cuarto de hora. Fernando Llorente hizo que el público se removiera de sus asientos con un gol que desnudó todas las deficiencias defensivas del Madrid. Fue un magnífico contragolpe iniciado en un saque con la mano de Iraizoz y que culminó el delantero internacioal a pase de Javi Martínez, convertido en improvisado extremo derecho. Todo el sistema defensivo del Madrid saltó por los aires en esa acción. El vacío dejado por Marcelo en el lateral izquierdo lo aprovechó Javi Martínez y por el enorme agujero creado entre Varane y Arbeloa entró Llorente para marcar.
Perdonó unos minutos después De Marcos el segundo, aunque más claro todavía fue después el error de Llorente, que solo ante Casillas mandó el balón fuera. La respuesta del Madrid fue contundente. Cuatro goles. Unos consecuencia de su juego, otros de los errores ajenos y todos nacidos de la búsqueda constante de la victoria por parte del Madrid.
Igualó Marcelo después de una combinación entre Özil, Cristiano, Benzema y el propio brasileño. Marcelo alborota los partidos y de esa influencia siempre sale algo, habitualmente beneficioso para el Madrid, como ese gol, aunque por el camino deja errores defensivos que no termina de corregir.
Nada más salir de los vestuarios Iturraspe derribó a Kaká dentro del área y Cristiano transformó el penalti. Fue una acción que marcó el devenir posterior del encuentro y arruinó todo lo bueno hecho hasta entonces por el Athletic, que no se arrugó, continuó jugando de la única forma que sabe y que terminó pagando su atrevimiento recibiendo dos nuevos goles. Para entonces, Toquero ya había sustituido a Llorente e Ibai Gómez a Amorebieta, un movimiento que desplazó a De Marcos hasta el lateral izquierdo, en una maniobra que tendría consecuencias posteriores.
Fue en el minuto 65, cuando, después de una acción eléctrica del Madrid, De Marcos derribó a Özil dentro del área. Mateu Lahoz señaló penalti y no dio validez al gol de Benzema. Cristiano transformó desde los once metros. La goleada la completó Callejón, sustituto de Kaká, cuando el partido agonizaba.
Entre medias, Higuaín y Lass habían reemplazado a Benzema y Granero y Mateu decidió no pitar penalti en un claro derribo de Ramos a Ibai Gómez. Hubiera supuesto la segunda amarilla para el central, que salvo en esa acción estuvo impecable en toda la noche.
Fuente: AS
El Real Madrid recompone su figura
Llorente adelantó al Athletic, que dio una gran imagen, pero un penalti de Iturraspe a Kaká, con 1-1, cambió el partido. Para el Madrid marcaron Marcelo, Cristiano (dos) y Callejón.

El Real Madrid regresó a la Liga, el escenario en el que muestra esa personalidad arrolladora con la que ha construido su historia y en el que se libera de los complejos tácticos que le llegan desde el banquillo en otros escenarios. El regreso a la normalidad no fue sencillo, pese a la enorme distancia que reflejó el marcador, y para llegar a la victoria el Madrid debió superar su propio desequilibrio y a un descarado Athletic, un equipo sobre el que Marcelo Bielsa ha impreso su personalísimo sello y al que da gusto ver jugar. Muy bien posicionado, siempre tuvo el balón como referencia y lo movió con criterio cuando dispuso de él, que fueron muchos minutos. Si se fue de vacío del Bernabéu fue por esa legendaria pegada del Madrid, que aprovechó las ocasiones que el Athletic perdonó. Y por la torpeza de Iturraspe, que con su inocente penalti liberó al Madrid de las dudas que le dominaron durante todo el primer tiempo y provocó la lluvia posterior de goles que ahogó cualquier ilusión de los vascos.
De inicio se vio a un Madrid con una actitud bien diferente al de la Copa. No rehuyó la posesión del balón y, como indica su ancestral costumbre, salió decidido a vivir más tiempo en el campo del rival que en el propio. Supo levantarse después de recibir el golpe que supuso el gol de Llorente y cuando el viento empezó a soplar de cara logró manejar la situación y no sólo salir indemne del trance, sino acabar goleando. Una goleada que no supone nada en la Liga, porque es una más en este torneo, pero que quizá sí ayuda a que el Madrid recomponga esa figura que tan maltrecha quedó en su duelo con el Barça.
La alineación ya indicó el camino por el que avanzaría el Madrid. La presencia de Granero junto a Xabi Alonso fue algo más que una pista. Como ver a Marcelo de nuevo en su lateral izquierdo. Sin experimentos se vio a un Madrid más reconocible, pese al desequilibrio que se vio en su centro del campo y que le condicionó mientras el duelo estuvo abierto. En el primer tiempo ignoró por sistema la banda que no pisó Cristiano. El portugués comenzó en la izquierda, dejando la derecha a Özil, cuya tendencia natural a irse al centro dejó cojo al equipo en un costado y formó un atasco por el centro a Kaká. Las consecuencias las pagaron los laterales, Arbeloa y Marcelo, incapaces de contener todo el caudal de fútbol que les llegó.
El Athletic presionó la salida del balón, tratando de ahogar la circulación en el centro del campo y obligando a que la responsabilidad de empezar a construir los ataques la asumieran los defensas. La apuesta descarada de los visitantes tuvo su premio cuando el reloj se acercaba al cuarto de hora. Fernando Llorente hizo que el público se removiera de sus asientos con un gol que desnudó todas las deficiencias defensivas del Madrid. Fue un magnífico contragolpe iniciado en un saque con la mano de Iraizoz y que culminó el delantero internacioal a pase de Javi Martínez, convertido en improvisado extremo derecho. Todo el sistema defensivo del Madrid saltó por los aires en esa acción. El vacío dejado por Marcelo en el lateral izquierdo lo aprovechó Javi Martínez y por el enorme agujero creado entre Varane y Arbeloa entró Llorente para marcar.
Perdonó unos minutos después De Marcos el segundo, aunque más claro todavía fue después el error de Llorente, que solo ante Casillas mandó el balón fuera. La respuesta del Madrid fue contundente. Cuatro goles. Unos consecuencia de su juego, otros de los errores ajenos y todos nacidos de la búsqueda constante de la victoria por parte del Madrid.
Igualó Marcelo después de una combinación entre Özil, Cristiano, Benzema y el propio brasileño. Marcelo alborota los partidos y de esa influencia siempre sale algo, habitualmente beneficioso para el Madrid, como ese gol, aunque por el camino deja errores defensivos que no termina de corregir.
Nada más salir de los vestuarios Iturraspe derribó a Kaká dentro del área y Cristiano transformó el penalti. Fue una acción que marcó el devenir posterior del encuentro y arruinó todo lo bueno hecho hasta entonces por el Athletic, que no se arrugó, continuó jugando de la única forma que sabe y que terminó pagando su atrevimiento recibiendo dos nuevos goles. Para entonces, Toquero ya había sustituido a Llorente e Ibai Gómez a Amorebieta, un movimiento que desplazó a De Marcos hasta el lateral izquierdo, en una maniobra que tendría consecuencias posteriores.
Fue en el minuto 65, cuando, después de una acción eléctrica del Madrid, De Marcos derribó a Özil dentro del área. Mateu Lahoz señaló penalti y no dio validez al gol de Benzema. Cristiano transformó desde los once metros. La goleada la completó Callejón, sustituto de Kaká, cuando el partido agonizaba.
Entre medias, Higuaín y Lass habían reemplazado a Benzema y Granero y Mateu decidió no pitar penalti en un claro derribo de Ramos a Ibai Gómez. Hubiera supuesto la segunda amarilla para el central, que salvo en esa acción estuvo impecable en toda la noche.
Fuente: AS
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