Fútbol: Deporte de Contacto
Una vez saltamos al campo es donde, realmente, observamos las más suculentas mejoras de FIFA 12. Huelga decir que hay algunas características que ya hemos detallado y que hacen referencia a las diferentes mejoras que registra el Modo Carrera, no obstante lo verdaderamente revolucionario del nuevo juego de la saga se registra sobre el propio terreno de juego, y no lo veremos hasta que nos vistamos de corto y saltemos al campo.
La primera que vamos a notar, aunque en ciertas ocasiones no pasa de lo sutil, es la de la implementación de un motor de físicas que recrea los choques y colisiones entre futbolistas al vuelo de forma dinámica y que, sobre el papel, es una idea sencillamente revolucionaria para los videojuegos de deportes. Es algo así como si viéramos el motor Euphoria que tanto ha brillado demostrando unas animaciones impecables con juegos de Rockstar como GTA IV o Red Dead Redemption, aplicado a un entorno deportivo como el futbolístico que, por su condición de juego de contacto, tantas posibilidades ofrece en este campo. Se acabaron los cuerpos que se traspasan entre sí y que deambulan por el campo como fantasmas, FIFA 12 presenta unos futbolistas que, por fin, tienen una masa real y que reaccionan de forma veraz cuando están lo suficientemente cerca unos de otros en base a criterios como la velocidad, la situación, el ángulo...
Puede que de buenas a primeras no notemos grandes cosas con el nuevo motor, denominado Impact Engine, pero bastará con unos cuantos partidos a los mandos del título para darnos cuenta de las posibilidades que ofrece, tanto desde el punto de vista estético como desde las implicaciones más puramente jugables. ¿En qué se traduce? Fundamentalmente en infinidad de acciones que tendrán que ver con los habituales momentos en los que dos o más futbolistas entran en contacto, ya sea por entradas ligeras, por las siempre espectaculares segadas o los simples forcejeos.
No obstante también hay puntos negativos que matizar de la implementación de este revolucionario Impact Engine. En primer lugar hay que dejar claro que muchos de los problemas y bugs vistos en las versiones demo del juego han sido corregidos en esta versión final que es la que los aficionados se van a encontrar en las tiendas, aunque también hay que decir que hemos observado bastantes comportamientos extraños al chocar unos futbolistas con otros. En algunas ocasiones los choques son completamente absurdos, y generan reacciones del todo improbables en los futbolistas que las protagonizan. YouTube ha comenzado a llenarse ya de divertidísimos vídeos creados por los usuarios y trufados de acciones ilógicas y vuelos imposibles tras choques entre jugadores, y si bien muchos de ellos provienen de la ya descrita versión de prueba también hay que matizar que es relativamente fácil ver algunos de ellos tras unas cuantas horas de juego en la versión final.
Así pues Impact Engine no es, de momento, un motor tan "limpio" en cuanto a pulido como puede serlo por ejemplo el ya mencionado Euphoria, pero confiamos en que poco a poco y entrega tras entrega FIFA logre un acabado tan brillante como el engine de Natural Motion.
Por otra parte los árbitros no interpretan estas acciones de colisión correctamente en el 100% de las ocasiones, y según nuestro criterio a menudo este tipo de encontronazos y roces superan generosamente los límites de ese término tan subjetivo conocido como "carga legal" y no son castigadas, no obstante como decimos se trata de elementos que se dejan a la interpretación del usuario y que cuando juguemos entre amigos generarán esas habituales discusiones sobre las que se erigen las polémicas futbolísticas.
Vestirse de Corto
Bastante más notoria es la adición de la defensa táctica, caracterizada por aportar un componente de participación en las labores de robo, marcaje y tapado de espacios que estaba por completo ausente en entregas anteriores y que aporta una mayor profundidad al videojuego en toda su faceta sin balón.
Ya no nos va a servir de nada la poco sesuda táctica de correr tras el rival en posesión del esférico con el botón de presión apretado hasta recuperarlo, en FIFA 12 las cosas no funcionan así. En primer lugar llama la atención el cambio de disposición que, por defecto, propone el videojuego en cuanto a los botones de presión: Lo que se hace de forma predeterminada es cambiar el de la presión del segundo jugador por la acción que debuta, la de meter el pie o forcejear en función de las circunstancias, algo que nos da una idea de la importancia que tiene para EA Sports este tipo de acciones en el videojuego. Desde aquí recomendamos cambiar la configuración de botones y situar esta nueva acción en el botón R1/RB, y es que ya es muy difícil aclimatarse al nuevo sistema de buenas a primeras como para además tener que preocuparse de familiarizarse con un nuevo esquema de controles.
Con esta nueva "defensa táctica" lo que se gana, primordialmente, es participación por parte del usuario en un procedimiento que en capítulos anteriores de la saga estaba demasiado automatizado. Ahora el aficionado tiene que tomar parte, y la experiencia hace de todo lo que tiene que ver con el robo del balón una práctica mucho más exigente y desafiante. Hasta tal punto es así que en nuestras primeras horas de juego vamos a llevarnos las manos a la cabeza ante la cantidad de errores absurdos que llevaremos a cabo y que nos van a costar dolorosos goles.
La IA de FIFA 12 no perdona ni tan siquiera en el antaño asequible nivel Profesional, y recomendamos encarecidamente un buen número de partidos amistosos contra la IA para familiarizarnos con el método antes de saltar a modalidades que resulten más punitivas con nuestros errores. Existe la opción de desactivarlo, sí, pero perderíamos por el camino mucha de la diversión y profundidad que aporta este videojuego en este sentido; pese a que en las primeras horas de juego tengamos que inclinarnos por esquemas tácticos tan retrógrados como el del 4-4-2 con doble pivote defensivo para tratar de minimizar las ocasiones que recibamos por cualquier tipo de despiste.
El Regate de Precisión es la última característica que debuta en el videojuego, ofreciéndonos un mayor control sobre las siempre interesantes mecánicas de regates en las que la saga ha venido ahondando en los últimos tiempos. Los más veteranos notarán el cambio de "feeling" en términos de dribling rápidamente, y es que ahora resulta más fácil ejecutar maniobras evasivas en espacios cortos y en lugares donde antes resultaba completamente imposible llevarlas a cabo, como cerca de las líneas de banda, por ejemplo, lugares donde los finos estilistas del regate en corto como Andrés Iniesta se sienten igualmente cómodos. ¿Hace esta incorporación que regatear sea más fácil? No en el sentido más estricto del término por lo que a reducir la dificultad se refiere, cosa que no hace en absoluto, sino que más bien se orienta a permitirnos una mayor precisión y control sobre lo que deseamos hacer sobre el terreno de juego.
Lluvia de Estrellas -Gráficos y Tecnología-
A nivel gráfico FIFA sigue siendo ese título llamativo y espectacular que ha venido abanderando el fútbol espectáculo desde el salto de la saga a la actual generación de videoconsolas. Las claves de ello han sido unas anatomías impecablemente modeladas para los futbolistas, algunas de las mejores animaciones que se pueden ver en un videojuego de deporte y un apartado artístico que capta a la perfección el ambiente que se vive en los estadios.
La presentación de FIFA 12, por si fuera poco, ha mejorado notablemente lo que la saga había venido ofreciendo hasta la fecha. Los desfasados interfaces por los que EA Sports había venido apostando sin apenas cambios desde hace unos años han dado paso a una presentación mucho más espectacular y al mismo tiempo limpia y cómoda. Destacan elementos como la nueva presentación de camisetas, con los futbolistas en pantalla en un estilo que resembla de alguna manera a lo visto en PES, y también llama mucho la atención el acierto del rediseño de las pantallas en el Modo Carrera.
El aspecto de los rostros de los futbolistas, uno de los grandes caballos de batalla de este tipo de juegos, cuenta este año con un nivel de detalle mucho mayor. Se muestra en esta ocasión pecas, manchas e imperfecciones de las pieles en unas texturas para las caras que demuestran un trabajo por parte de sus responsables francamente espectacular en este campo. De momento el número de caras sigue siendo más reducido que el de su más directo competidor, Pro Evolution Soccer, con infinidad de rostros genéricos incluso para futbolistas de primerísimo nivel, y con otros en los que cualquier parecido con algunas de las estrellas del balón es pura coincidencia, pero la mejora en su acabado ha sido ciertamente bienvenida.
Uno de los puntos fuertes de la IP, como ya hemos recordado, ha sido siempre el de las animaciones, elemento que se robustece todavía más merced a la aplicación tecnológica de un nuevo engine destinado a dotar de veracidad a las colisiones. Este punto puede generar en el futuro increíbles resultados, y ya comienza a dar muestras de su potencial con esta entrega; lamentablemente no es oro todo lo que reluce en cuanto a la implementación del engine en este FIFA 12, y es que lo que le ha impedido al título hacerse con una calificación más alta en el baremo de tecnología son los problemas de falta de pulido de los que hace gala. Todos ellos han sido ya descritos pormenorizadamente en el texto, y es que estos bugs del Modo Carrera y esas incidencias del motor Impact Engine puede que no afecten directamente a la experiencia núcleo de la diversión que aporta el título, pero sí superan con creces las mucho más moderadas incidencias a las que la franquicia nos había venido acostumbrando en el pasado. FIFA nunca ha sido una franquicia pulida al 100%, ni mucho menos, pero con la entrega de este año podríamos estar hablando de uno de los episodios con más incidencias de la serie.
En lo tocante al sonido, los resultados son muy similares en términos de calidad con respecto a lo visto en el pasado. La banda sonora vuelve a apostar por aportar una cuantiosa selección de temas licenciados de un buen número de artistas pop y alternativos de todo el mundo entre los que destacan los temas Will Do de TV on the Radio, Thousand Answers de los Hives, Una Sola Voz del patrio Macaco o el ya tremendamente popular Not in Love de Robert Smith con Crystal Castles. Los efectos de audio y el rugir de las aficiones cuentan con un acabado tan espectacular como siempre, y en las labores de comentarios repiten Manolo Lama y Paco González, con algunos de los datos de sus vetustas grabaciones en ocasiones ya obsoletos pero con ese gran énfasis que demostraron desde el comienzo de su andadura en FIFA.
Once contra Once -Conclusiones-
Con numerosas incorporaciones y un afán innovador que ha volcado a EA Sports en transmitir la sensación de no dormirse en los laureles, sólo algunos problemas de pulido y matizaciones menores han impedido a FIFA 12 de poder ser considerado, por méritos propios, el mejor título de la saga de esta generación.
Tan robusto en cuanto a contenidos como siempre, y con la adición de salida del genial Ultimate Team, podemos hablar de uno de los videojuegos deportivos más generosos en cuanto a la cantidad de horas de entretenimiento que ofrece de los últimos tiempos. El equilibrio entre alternativas off-line y en línea es fantástico, y todos los modos multijugador funcionan con la misma eficacia, presteza y ausencia de lag por la que se han caracterizado siempre.
Sobre el terreno de juego hablamos de una de las mejores entregas y, sin lugar a dudas, con la más rompedora. La suma de los regates o la implementación del Pro-Passing fueron fantásticas en el pasado, pero sólo la adición del movimiento de 360º que vimos hace un par de entregas puede equipararse a lo que aporta la trinidad de inclusiones que aporta FIFA 12. Quizá los regates de precisión puedan sonar a añadido algo cosmético para determinados perfiles de usuarios, no obstante la importancia de la Defensa Táctica es de una importancia incalculable: No sólo por lo que aporta en esta entrega, sino por las cosas que pueden lograrse con su aplicación más profunda en el futuro. Su manejo va a ser un verdadero drama en los primeros partidos, puesto que es muy difícil hacerse con su control al comienzo, no obstante con un buen número de horas a los mandos del juego descubriremos con sus posibilidades que los métodos defensivos anteriores resultaban ciertamente arcaicos.
Mención especial para el motor Impact Engine, una novedad que puede sonar a anecdótica para algunos paladares en este episodio para la temporada 2011-2012, pero que cambia muchos de los elementos que caracterizan a la saga en términos defensivos. Lo que ofrece FIFA 12 con su implementación es muy tangible en cuanto a diversión y francamente espectacular en términos visuales, no obstante sólo imaginando lo que puede lograr EA Sports con esta técnica más pulida y con aplicaciones todavía más numerosas sobre el terreno de juego se nos hace la boca agua.
Muchos cambios para la que es la entrega más inconformista de la saga FIFA, una que por puro rompedor está creando auténtica controversia en la red por las opiniones encontradas de los aficionados más conservadores: que ven algunas de las novedades con un recelo que casi las equipara con lo intrusivo. Con una mente abierta y sobre todo con muchas horas de práctica, algo que es una verdadera bendición en un juego deportivo, descubriremos las bondades de estos en ocasiones intrincados mecanismos que no van a cambiar radicalmente la faz de una marca ya muy característica en cuanto a su forma de jugar, pero que sí la van a dotar de una profundidad francamente agradecida.
Fuente: 3DJuegos