FC BARCELONA, 5 - ATLÉTICO DE MADRID, 2
Messi hizo añicos al Atlético
El Barça consolidó su liderato en la Liga goleando al Atlético en un partido marcado por la magnífica actuación de Leo Messi (5-2). El argentino, recién renovado hasta el 2016, fue la estrella indiscutible de un partido en el que también marcó Zlatan Ibrahimovic.
El Barça hizo con el Atlético lo que quiso. Y eso que Pep Guardiola, prudente y cauto como pocos, había dejado en la víspera una sentencia que para reflexionar: la única comparación en la que el Barça saldrá ganando respecto al año pasado es la de haber empezado mejor la temporada. El tiempo dirá si el técnico azulgrana tiene razón o no, pero lo cierto es que, de momento, este equipo tiene tan buena pinta como el del histórico 'triplete'. Sus virtudes se mantienen intactas: una ambición y sed de triunfo fuera de toda duda, un fútbol ofensivo y espectacular... y, lo más importante, un libro de estilo propio, único e intransferible, al que ya empiezan a acostumbrarse los recién llegados: Maxwell, Chygrynskiy... y Zlatan Ibrahimovic.
Ibrahimovic no perdona
Al delantero sueco no parece pesarle la alargada sombra de Samuel Eto'o. Sus números son inapelables: tres goles en tres jornadas. Y eso, sin haber alcanzado su mejor forma física. Anoche, tardó sólo dos minutos en perforar la portería del debutante Roberto. Y lo hizo con un tanto que podría haber firmado el mismísimo Romário, superando al meta colchonero de primera con un toque suave, sutil, inesperado, tras recibir un magnífico pase en profundidad de Busquets (1-0, 2'). Un gol de gran mérito colectivo, pues la jugada la inició Valdés desde su propia portería.
Messi fue imparable
El Barça tuvo una salida fulgurante. Antes del tempranero tanto de 'Ibra', Henry ya había hecho temblar la portería del Atlético con un cañonazo que se estrelló en el larguero (1'). Y, a continuación, vino el recital Leo Messi. Genial, magistral y sublime, como siempre. Contra el argentino no existe 'antídoto' conocido, y tampoco lo encontró un Atlético que pagó cara su valentía táctica. El 2-0 llegó apenas superado el primer cuarto de hora. Xavi asistió en profundidad, Messi controló el balón con el pecho en el área... y dejó literalmente sentado a Roberto con una finta, tras la cual marcó a puerta vacía (2-0, 16').
El Camp Nou se frotaba las manos ante la exhibición -una más- de su gran estrella. Y respiraba tranquilo sabiendo que podrá disfrutar de ella durante mucho tiempo más, después de que Messi firmara el viernes una renovación que le unirá al Barça hasta el 2016.
Golazo de Alves... y Keita se suma a la fiesta
La afición azulgrana disfrutó de lo lindo con su equipo. Un bloque que no parece acusar las rotaciones. Chygrynskiy tomó el relevo de Puyol en defensa y cumplió con creces, haciendo gala de su solvencia y su buen hacer sacando el balón desde atrás; Busquets suplió a Touré en la media, y dio el primer gol... y Maxwell también cumplió entrando por Abidal como lateral izquierdo.
Y, en el carril derecho, quien brilló con luz propia fue Daniel Alves. El brasileño, incansable, marcó el 3-0 a la media hora con un golazo de falta para sacarse el sombrero: un trallazo lejanísimo, desde unos 30 metros, que se coló como un obús en la portería del Atlético.
La fiesta siguió con el 4-0, obra de Keita en el 41'. El marfileño marcó a puerta vacía después de otra gran acción de Messi en el área: el argentino, tras recibir un pase de 'Ibra', se deshizo de dos defensas en el área y le dejó un balón que sólo había que empujar a la red.
Forlán y Agüero, un tándem letal
Con el triunfo ya en el bolsillo, el Barça soltó el pie del acelerador y permitió al Atlético maquillar el resultado. Agüero, al filo del descanso, marcó el 4-1 tras superar a Valdés -que, por cierto, superó su récord de imbatibilidad- con un toque picado aprovechando una mala cesión hacia atrás de Busquets. Y Forlán, en el 84', logró el 4-2 definitivo tras otro error defensivo: Valdés despejó mal un balón y el uruguayo no perdonó desde la frontal.
Pero Messi todavía no había dicho su última palabra. Ya en el 90', el argentino puso la guinda a su gran labor culminando en el área una gran combinación por la banda entre Alves e Iniesta. El manchego, que había entrado por Xavi en el 60', le sirvió un pase de oro, y Leo no perdonó. Era el 5-2 de un Barça que continúa imparable... y que, con sus tres triunfos en tres jornadas, continúa líder en la Liga.