Moderador: Moderadores
- 29 Mar 2012, 23:20
#306960
trigger escribió:¿Te has esperado todo este tiempo para responderme? No he visto en mi vida oportunismo mas grande. Está claro que Guaita no es humano, vuela y hubiera parado los dos goles del AZ hoy, como llega a poner la mano en la escuadra a 540048460510 km/h.. MAS OPORTUNISTA NO PUEDE SERQueda toda una segunda parte y este partido tiene este resultado gracias a Guaita.Ahaha) Alves now with AZ. 2 moments - 2 goals)
Salu2
No digas eso, está claro que la culpa es de Alves.
Hyundai Emery.
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- 29 Mar 2012, 23:25
#306961
Ahaha) Renovate contract of Hyundai! He is fantastic coach!
Unai-team - Zaragoza 1-2
Getafe - Unai-team 3-1
AZ - Unai-team 2-1
Only renovate!
And the first defeat of Valencia at Holland in history! Long live, great Huyndai!
Levante is next.
Unai-team - Zaragoza 1-2
Getafe - Unai-team 3-1
AZ - Unai-team 2-1
Only renovate!
And the first defeat of Valencia at Holland in history! Long live, great Huyndai!
Levante is next.
- 30 Mar 2012, 00:33
#306970
EUROPA LIGA | AZ 2 - VALENCIA 1
La Europa Liga deja de ser balsámica para el Valencia
El equipo de Emery cae en Holanda pese a mostrase superior. Holman y Martens marcaron para el AZ y Topal hizo el tanto ché. Los holandesese crecieron en la segunda mitad.

Cuatrocientos treinta y nueve años después, Alkmaar volvió a ser asediada. Aunque Unai Emery no es Felipe II, ni los cuartos de final de la Europa Liga la Guerra de los Ochenta Años. El cerco que el Valencia preparó sobre el conjunto holandés tuvo su efecto durante buena parte del duelo, pero los holandeses dejaron lo mejor de sí mismos en la segunda mitad. Lo suficiente para que Emery, en lugar de encontrar un bálsamo, acariciara una lija del siete.
Impecable en Europa pero desastroso en los dos últimos partidos de Liga -derrotas ante Zaragoza y Getafe-, el Valencia visitaba el bonito AZ Stadion y la coqueta ciudad de Alkmaar con la necesidad de un lavado de cara. En términos generales, Emery lo consiguió: salió a por el partido desde el minuto uno y se sobrepuso al jarro de agua helada que supone encajar un gol antes del descanso.
El equipo de Verbeek salió con las ideas muy claras y con un solo referente ofensivo en punta, Altidore, un atleta con poco gol y mucha presencia física. En los primeros compases de partido, el estadounidense se asoció con relativa solvencia con el islandés Gudmundsson, e incluso reclamó un posible penalti de Dealbert. La respuesta valencianista fue clara y contundente. En el minuto siete, Soldado dio el primer aviso, aunque su disparo, con muy poco ángulo, se fue desviado. Un minuto después, de nuevo el ariete del Valencia puso a prueba a Esteban, un meta costarricense que demostró muy buenas maneras durante todo el encuentro.
Los diez primeros minutos del Valencia fueron de gran intensidad. Los holandeses se vieron acorralados y superados por un conjunto que demostraba gran solidaridad en todas sus líneas y tenía en Feghouli a su mejor hombre. Bien pudo Jordi Alba firmar el primero tras una buena asistencia del francés Mathieu, un percuteur por su banda, como acostumbra. Por su parte, el AZ se conformaba con mandar balones a Altidore, en general sin peligro, porque el delantero ex del Villarreal estuvo bien tapado por Dealbert y Ricardo Costa.
El AZ no asustaba al Valencia; más bien estaban parapetados en su campo, quizá esperando un error en las filas valencianistas que pusiera fin al asedio sobre la ciudad quesera. En el minuto 27, el conjunto ché dispuso de una doble ocasión. Primero fue Barragán, que estaba ocupando el lateral derecho, quien se adentró hasta las entrañas del área holandesa, pero su centro no encontró rematador. Instantes después, desde la otra banda, Mathieu sirvió para el propio Barragán, que remató sobre Esteban.
Merecía más el Valencia, pero el 0-0 campaba a sus anchas por la pequeña ciudad de Alkmaar. Tino Costa asustó a la parroquia local con un potente lanzamiento de falta en el minuto 39, que se fue rozando el palo izquierdo del guardameta del AZ. Sin embargo, el Valencia relajó su presión, retiró parapetos y trincheras y permitió, como si de un confiado ejército se tratara, que sus soldados se echaran un cigarro con el enemigo: minuto 42, centro de Poulsen desde la izquierda, sin rematador; minuto 44, remate del islandés Gudmundsson; y minuto 46, gol del australiano Holman, a la salida de un córner, con un disparo bombeadito. Una suave puñalada antes del descanso.
Tras el descanso, el AZ despertó. Es cierto que el 1-0 estaba estampado en el marcador, pero es de justicia escribir que el Valencia mereció algo más en la primera parte.No hay que olvidar que el conjunto holandés es líder de la Eredivisie y está invicto en sus últimos ocho partidos como local en Europa (seis victorias y dos empates). A pesar de un aviso de Pablo Hernández, algo diluido esta noche, los holandeses fueron creciendo.
Cuando los de Verbeek comenzaban a desplegar su juego, llegó el tanto del empate. Fue un precioso remate de cabeza de Topal a pase de Ricardo Costa. Un tremendo testarazo que aliviaba a Emery, ya que un empate con goles era un valiosísimo tesoro. Sin embargo, el AZ creció, y según avanzaba el encuentro, mostraba mejor cara. Así se llegó al minuto 77, cuando Martens anotó el definitivo 2-1 tras un pase de Holman, llegando desde atrás.
El Valencia lo intentó hasta el final, pero ni siquiera los cambios que introdujo Emery (Jonas por Feghouli y Piatti por Mathieu) surtieron efecto. Habrá que esperar a Mestalla, con una afición en continuo estado de convulsión tras los últimos resultados, porque Alkmaar fue a pesar del asedio de esta noche, una pequeña Breda.
Fuente: AS
La Europa Liga deja de ser balsámica para el Valencia
El equipo de Emery cae en Holanda pese a mostrase superior. Holman y Martens marcaron para el AZ y Topal hizo el tanto ché. Los holandesese crecieron en la segunda mitad.

Cuatrocientos treinta y nueve años después, Alkmaar volvió a ser asediada. Aunque Unai Emery no es Felipe II, ni los cuartos de final de la Europa Liga la Guerra de los Ochenta Años. El cerco que el Valencia preparó sobre el conjunto holandés tuvo su efecto durante buena parte del duelo, pero los holandeses dejaron lo mejor de sí mismos en la segunda mitad. Lo suficiente para que Emery, en lugar de encontrar un bálsamo, acariciara una lija del siete.
Impecable en Europa pero desastroso en los dos últimos partidos de Liga -derrotas ante Zaragoza y Getafe-, el Valencia visitaba el bonito AZ Stadion y la coqueta ciudad de Alkmaar con la necesidad de un lavado de cara. En términos generales, Emery lo consiguió: salió a por el partido desde el minuto uno y se sobrepuso al jarro de agua helada que supone encajar un gol antes del descanso.
El equipo de Verbeek salió con las ideas muy claras y con un solo referente ofensivo en punta, Altidore, un atleta con poco gol y mucha presencia física. En los primeros compases de partido, el estadounidense se asoció con relativa solvencia con el islandés Gudmundsson, e incluso reclamó un posible penalti de Dealbert. La respuesta valencianista fue clara y contundente. En el minuto siete, Soldado dio el primer aviso, aunque su disparo, con muy poco ángulo, se fue desviado. Un minuto después, de nuevo el ariete del Valencia puso a prueba a Esteban, un meta costarricense que demostró muy buenas maneras durante todo el encuentro.
Los diez primeros minutos del Valencia fueron de gran intensidad. Los holandeses se vieron acorralados y superados por un conjunto que demostraba gran solidaridad en todas sus líneas y tenía en Feghouli a su mejor hombre. Bien pudo Jordi Alba firmar el primero tras una buena asistencia del francés Mathieu, un percuteur por su banda, como acostumbra. Por su parte, el AZ se conformaba con mandar balones a Altidore, en general sin peligro, porque el delantero ex del Villarreal estuvo bien tapado por Dealbert y Ricardo Costa.
El AZ no asustaba al Valencia; más bien estaban parapetados en su campo, quizá esperando un error en las filas valencianistas que pusiera fin al asedio sobre la ciudad quesera. En el minuto 27, el conjunto ché dispuso de una doble ocasión. Primero fue Barragán, que estaba ocupando el lateral derecho, quien se adentró hasta las entrañas del área holandesa, pero su centro no encontró rematador. Instantes después, desde la otra banda, Mathieu sirvió para el propio Barragán, que remató sobre Esteban.
Merecía más el Valencia, pero el 0-0 campaba a sus anchas por la pequeña ciudad de Alkmaar. Tino Costa asustó a la parroquia local con un potente lanzamiento de falta en el minuto 39, que se fue rozando el palo izquierdo del guardameta del AZ. Sin embargo, el Valencia relajó su presión, retiró parapetos y trincheras y permitió, como si de un confiado ejército se tratara, que sus soldados se echaran un cigarro con el enemigo: minuto 42, centro de Poulsen desde la izquierda, sin rematador; minuto 44, remate del islandés Gudmundsson; y minuto 46, gol del australiano Holman, a la salida de un córner, con un disparo bombeadito. Una suave puñalada antes del descanso.
Tras el descanso, el AZ despertó. Es cierto que el 1-0 estaba estampado en el marcador, pero es de justicia escribir que el Valencia mereció algo más en la primera parte.No hay que olvidar que el conjunto holandés es líder de la Eredivisie y está invicto en sus últimos ocho partidos como local en Europa (seis victorias y dos empates). A pesar de un aviso de Pablo Hernández, algo diluido esta noche, los holandeses fueron creciendo.
Cuando los de Verbeek comenzaban a desplegar su juego, llegó el tanto del empate. Fue un precioso remate de cabeza de Topal a pase de Ricardo Costa. Un tremendo testarazo que aliviaba a Emery, ya que un empate con goles era un valiosísimo tesoro. Sin embargo, el AZ creció, y según avanzaba el encuentro, mostraba mejor cara. Así se llegó al minuto 77, cuando Martens anotó el definitivo 2-1 tras un pase de Holman, llegando desde atrás.
El Valencia lo intentó hasta el final, pero ni siquiera los cambios que introdujo Emery (Jonas por Feghouli y Piatti por Mathieu) surtieron efecto. Habrá que esperar a Mestalla, con una afición en continuo estado de convulsión tras los últimos resultados, porque Alkmaar fue a pesar del asedio de esta noche, una pequeña Breda.
Fuente: AS
Mi portfolio de Behance: https://www.behance.net/Uldhrued
- 30 Mar 2012, 12:07
#306985
Se le ha olvidado el resultado Athletic 0-3 Unai Team, endosado a su querido Bielsa.
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- 02 Abr 2012, 01:39
#307221
LIGA BBVA | VALENCIA 1 - LEVANTE 1
El Levante provoca otra pañolada en Mestalla
El Valencia, que se adelantó con gol de Jonas, suma tres jornadas sin ganar, pero sigue tercero. Koné dio el empate al Levante. Ambos equipos pudieron ganar y el empate fue justo.

Valencia y Levante empataron a un gol en Mestalla en un partido el que el conjunto local demostró una vez más que es un equipo sin identidad, mientras que el Levante dio muestras de la solvencia que le ha llevado a completar la mejor campaña de su historia en Primera División. Ambos equipos pudieron ganar y el empate fue justo, pero a los locales les supo a derrota y a los visitantes a triunfo. No hay consuelo en el Valencia ni con la circunstancia de haber recuperado el tercer puesto en solitario. Para el Levante, quinto, el 1-1 supuso un paso más hacia su primera clasificación europea.
El primer tiempo estuvo marcado por la intensidad en ambos equipos. El Valencia estaba acuciado por las críticas recibidas por el juego de los últimos encuentros y el Levante pretendía ratificar la grandeza de la mejor temporada de su historia en el campo de su vecino. Al Valencia le costó marcar el ritmo del partido. Sus jugadores llevaban la iniciativa y tenía la posesión del balón, pero no conseguía transformar ese dominio en acciones de peligro.
Enfrente, el Levante jugaba como siempre, con balones largos a Koné, penetraciones de Valdo por la banda y algunas acciones de Barkero entre líneas. Con estos argumentos, el Levante se sentía cómodo a la espera de aprovechar sus oportunidades. Tuvo un par con 0-0 en el marcador, pero Koné y Xavi Torres enviaron muy desviados dos remates en otras tantas buenas ocasiones para marcar. Con las fuerzas niveladas avanzaba el partido hacia el descanso cuando un contragolpe bien conducido por Aduriz concluyó con un pase a Feghouli, quien cedió a Jonas, que marcó a puerta vacía.
El Valencia no había hecho mucho más que su rival, pero había tenido más claridad en la ocasión de que dispuso. Así, sin más alternativas, se llegó al ecuador del choque. El segundo tiempo dio comienzo con una fase de dominio local, pero en el primer ataque forastero, un centro de Barkero fue dejado de cabeza por Valdo para que Koné estableciera la igualada. El partido volvía a donde había estado en la primera media hora, aunque con el Valencia más ansioso y el Levante más asentado.
El encuentro se había puesto donde más le convenía al equipo visitante, con el Valencia obligado a buscar el gol de la victoria y con el Levante en disposición de aprovechar los espacios en los que se siente cómodo y que tantos puntos le han dado en esta temporada. El dominio territorial del Valencia se intensificó y cada vez el balón estaba más cerca de la portería de Munúa, pero eso no significaba que el gol local se viera de cerca.
El Levante salía esporádicamente a la contra, en alguna ocasión con cierto peligro, mientras al Valencia se le acababan las ideas y sólo la heroica podía darle la victoria, aunque los merecimientos para conseguirla brillaban por su ausencia. Un clarísima ocasión de Koné a seis minutos del final hizo que los pañuelos afloraran en Mestalla. De inmediato la afición pasó a animar con todo a su equipo. Alcácer tuvo el gol para el Valencia en un cabezazo a dos minutos del final, en un momento del choque en el que para los locales era el todo y la nada y al Levante le valía el punto. Al final pañuelos de la afición local en una tarde en la que el Levante desaprovechó una oportunidad histórica para ganar en Mestalla en Primera.
Fuente: AS
El Levante provoca otra pañolada en Mestalla
El Valencia, que se adelantó con gol de Jonas, suma tres jornadas sin ganar, pero sigue tercero. Koné dio el empate al Levante. Ambos equipos pudieron ganar y el empate fue justo.

Valencia y Levante empataron a un gol en Mestalla en un partido el que el conjunto local demostró una vez más que es un equipo sin identidad, mientras que el Levante dio muestras de la solvencia que le ha llevado a completar la mejor campaña de su historia en Primera División. Ambos equipos pudieron ganar y el empate fue justo, pero a los locales les supo a derrota y a los visitantes a triunfo. No hay consuelo en el Valencia ni con la circunstancia de haber recuperado el tercer puesto en solitario. Para el Levante, quinto, el 1-1 supuso un paso más hacia su primera clasificación europea.
El primer tiempo estuvo marcado por la intensidad en ambos equipos. El Valencia estaba acuciado por las críticas recibidas por el juego de los últimos encuentros y el Levante pretendía ratificar la grandeza de la mejor temporada de su historia en el campo de su vecino. Al Valencia le costó marcar el ritmo del partido. Sus jugadores llevaban la iniciativa y tenía la posesión del balón, pero no conseguía transformar ese dominio en acciones de peligro.
Enfrente, el Levante jugaba como siempre, con balones largos a Koné, penetraciones de Valdo por la banda y algunas acciones de Barkero entre líneas. Con estos argumentos, el Levante se sentía cómodo a la espera de aprovechar sus oportunidades. Tuvo un par con 0-0 en el marcador, pero Koné y Xavi Torres enviaron muy desviados dos remates en otras tantas buenas ocasiones para marcar. Con las fuerzas niveladas avanzaba el partido hacia el descanso cuando un contragolpe bien conducido por Aduriz concluyó con un pase a Feghouli, quien cedió a Jonas, que marcó a puerta vacía.
El Valencia no había hecho mucho más que su rival, pero había tenido más claridad en la ocasión de que dispuso. Así, sin más alternativas, se llegó al ecuador del choque. El segundo tiempo dio comienzo con una fase de dominio local, pero en el primer ataque forastero, un centro de Barkero fue dejado de cabeza por Valdo para que Koné estableciera la igualada. El partido volvía a donde había estado en la primera media hora, aunque con el Valencia más ansioso y el Levante más asentado.
El encuentro se había puesto donde más le convenía al equipo visitante, con el Valencia obligado a buscar el gol de la victoria y con el Levante en disposición de aprovechar los espacios en los que se siente cómodo y que tantos puntos le han dado en esta temporada. El dominio territorial del Valencia se intensificó y cada vez el balón estaba más cerca de la portería de Munúa, pero eso no significaba que el gol local se viera de cerca.
El Levante salía esporádicamente a la contra, en alguna ocasión con cierto peligro, mientras al Valencia se le acababan las ideas y sólo la heroica podía darle la victoria, aunque los merecimientos para conseguirla brillaban por su ausencia. Un clarísima ocasión de Koné a seis minutos del final hizo que los pañuelos afloraran en Mestalla. De inmediato la afición pasó a animar con todo a su equipo. Alcácer tuvo el gol para el Valencia en un cabezazo a dos minutos del final, en un momento del choque en el que para los locales era el todo y la nada y al Levante le valía el punto. Al final pañuelos de la afición local en una tarde en la que el Levante desaprovechó una oportunidad histórica para ganar en Mestalla en Primera.
Fuente: AS
Mi portfolio de Behance: https://www.behance.net/Uldhrued
- 05 Abr 2012, 23:14
#307452
Unai Team 4-0 AZ

Afición del Valencia-> Donkeys
Afición del Valencia-> Donkeys
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- 06 Abr 2012, 00:07
#307458
EUROPA LEAGUE | VALENCIA 4-AZ ALKMAAR 0
El Valencia vuelve a ser el Valencia
Los de Emery aplastan al AZ y se meten en las semifinales de la Europa League. Rami, con dos goles en la primera parte, el héroe del encuentro. Jordi Alba y Pablo, sentencian.
Poco se puede entender de la situación que atraviesa el Valencia en la Liga española si se ve el partido que han hecho los de Unai Emery ante el AZ Alkmaar. Para empezar, el Valencia vuelve a una semifinal en Europa, un registro que podría decirse habitual en los últimos años para el conjunto valencianista. Para terminar, porque le endosó una jugosa goleada al líder de la Liga holandesa, un equipo correoso que tan sólo había perdido un partido en la Europa League de este año (2-1 ante el Udinese y jugando con uno menos desde el minuto dos). Fueron cuatro goles, más los que pudieron ser. Porque a los dos goles de Rami (sí, el central) y a los tantos de Jordi Alba y Pablo, hay que añadir una terrorífica cantidad de ocasiones claras que desperdició el equipo español. Se puede entender hasta como un reto, pues el Valencia se sabía superior, como si todo fuese posible. Una crueldad en el fondo, pues pareció que el AZ siempre creyó tener una opción aunque realmente nunca se le concedió.
El Valencia fue un conjunto acorazado, serio, sólido e impenetrable. En una extraordinaria primera parte, los de Emery desbordaron al AZ. Toda vez que el trío Rami-Costa-Topal tejió una impenetrable red atrás, el Valencia se dedicó a abusar del equipo holandés. Desde el inicio, el conjunto valencianista se soltó con sorprendente facilidad y empezó a crear ocasiones. La segunda se disputó porque el reglamento lo exige. Un AZ desesperado sólo pudo aceptar que el mejor Valencia del año le había dado un soberano repaso. No se vio por ningún lado al equipo temeroso de una pitada de la afición, al conjunto débil que ha desperdiciado hasta 15 ventajas en el marcador esta temporada, sino que apareció la versión dulce y mortal, la que luchó hasta hace dos meses por el segundo puesto en Liga y pudo eliminar al Barça en la semifinal de la Copa del Rey.
Fue todo tan perfecto, que no importó que Soldado tuviera el día cruzado y se empeñara en derribar a Esteban a pelotazos, o que Jonas, futbolista tremendamente habilidoso, fallase dos goles cantados, uno de ellos a puerta vacía. Hubo tantas posibilidades, que era el día para fallar. Además, otro héroe estaba llamado a exhibirse: Adil Rami. Un futbolista que bien podría haber sido marine por su imponente fortaleza física y, sobre todo, porque salva al que lo necesita. Impecable en defensa, decidió que era su día y se le ocurrió meter dos goles en apenas dos minutos, lo que duró la eliminatoria. El primero, tras un extraordinario centro de Feghouli; el segundo, tras un balón de Tino Costa que peinó Soldado para que él fusilase a placer. Dos tantos que significan mucho más que un pase de ronda. Suponen un inciso en la tensa relación que vive el Valencia con su afición, un parón en los silbidos que habitualmente tiñen Mestalla desde hace unas jornadas.
El resto sirvió para adornar el marcador y ajustar cuentas personales. Tras el tanto de Jordi Alba, incansable por la banda izquierda, llegó la joya de Pablo Hernández. Sepultado por Feghouli, el extremo poco puede hacer, pero ayer dejó un golazo y pidió un poco más de protagonismo. Un golpeo de interior que se coló por la escuadra, imposible para Esteban, el mejor de su triste equipo. Con el cuarto, la historia ya estaba contada. Ya sólo quedaba recoger las flores, escuchar los aplausos y rendirse a las ovaciones. Porque no fue sólo una victoria y una clasificación. Fue un perdón de la afición, fue volver a ser un equipo, fue volver a ser el Valencia.
Fuente: AS
El Valencia vuelve a ser el Valencia
Los de Emery aplastan al AZ y se meten en las semifinales de la Europa League. Rami, con dos goles en la primera parte, el héroe del encuentro. Jordi Alba y Pablo, sentencian.
Poco se puede entender de la situación que atraviesa el Valencia en la Liga española si se ve el partido que han hecho los de Unai Emery ante el AZ Alkmaar. Para empezar, el Valencia vuelve a una semifinal en Europa, un registro que podría decirse habitual en los últimos años para el conjunto valencianista. Para terminar, porque le endosó una jugosa goleada al líder de la Liga holandesa, un equipo correoso que tan sólo había perdido un partido en la Europa League de este año (2-1 ante el Udinese y jugando con uno menos desde el minuto dos). Fueron cuatro goles, más los que pudieron ser. Porque a los dos goles de Rami (sí, el central) y a los tantos de Jordi Alba y Pablo, hay que añadir una terrorífica cantidad de ocasiones claras que desperdició el equipo español. Se puede entender hasta como un reto, pues el Valencia se sabía superior, como si todo fuese posible. Una crueldad en el fondo, pues pareció que el AZ siempre creyó tener una opción aunque realmente nunca se le concedió.
El Valencia fue un conjunto acorazado, serio, sólido e impenetrable. En una extraordinaria primera parte, los de Emery desbordaron al AZ. Toda vez que el trío Rami-Costa-Topal tejió una impenetrable red atrás, el Valencia se dedicó a abusar del equipo holandés. Desde el inicio, el conjunto valencianista se soltó con sorprendente facilidad y empezó a crear ocasiones. La segunda se disputó porque el reglamento lo exige. Un AZ desesperado sólo pudo aceptar que el mejor Valencia del año le había dado un soberano repaso. No se vio por ningún lado al equipo temeroso de una pitada de la afición, al conjunto débil que ha desperdiciado hasta 15 ventajas en el marcador esta temporada, sino que apareció la versión dulce y mortal, la que luchó hasta hace dos meses por el segundo puesto en Liga y pudo eliminar al Barça en la semifinal de la Copa del Rey.
Fue todo tan perfecto, que no importó que Soldado tuviera el día cruzado y se empeñara en derribar a Esteban a pelotazos, o que Jonas, futbolista tremendamente habilidoso, fallase dos goles cantados, uno de ellos a puerta vacía. Hubo tantas posibilidades, que era el día para fallar. Además, otro héroe estaba llamado a exhibirse: Adil Rami. Un futbolista que bien podría haber sido marine por su imponente fortaleza física y, sobre todo, porque salva al que lo necesita. Impecable en defensa, decidió que era su día y se le ocurrió meter dos goles en apenas dos minutos, lo que duró la eliminatoria. El primero, tras un extraordinario centro de Feghouli; el segundo, tras un balón de Tino Costa que peinó Soldado para que él fusilase a placer. Dos tantos que significan mucho más que un pase de ronda. Suponen un inciso en la tensa relación que vive el Valencia con su afición, un parón en los silbidos que habitualmente tiñen Mestalla desde hace unas jornadas.
El resto sirvió para adornar el marcador y ajustar cuentas personales. Tras el tanto de Jordi Alba, incansable por la banda izquierda, llegó la joya de Pablo Hernández. Sepultado por Feghouli, el extremo poco puede hacer, pero ayer dejó un golazo y pidió un poco más de protagonismo. Un golpeo de interior que se coló por la escuadra, imposible para Esteban, el mejor de su triste equipo. Con el cuarto, la historia ya estaba contada. Ya sólo quedaba recoger las flores, escuchar los aplausos y rendirse a las ovaciones. Porque no fue sólo una victoria y una clasificación. Fue un perdón de la afición, fue volver a ser un equipo, fue volver a ser el Valencia.
Fuente: AS
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