LIGA BBVA | GETAFE 1 - VILLARREAL 0
El Villarreal puso el juego, el Getafe la hombría y el gol
Cata fue expulsado en el 40' y se anuló un gol legal a Miku.
El Getafe jugó con diez pero le puso un par. Sólo así fue capaz de levantar un partido que fue dibujado para perderlo. No le pitaron un penalti a Parejo en el 39', expulsaron a Cata Díaz en el 40' y anularon un gol legal a Miku en el 87' por un fuera de juego que no existió porque lo rompía Capdevila.
El Villarreal no escatimó medios para ganar e incluyó delanteros uno tras otro en la segunda parte a favor de superioridad numérica, pero al final el partido lo rompió Albín, el talentoso uruguayo que tiene sus cosas y tiene sus días. Salió en el 70', en el 74' se encaró al árbitro y vio amarilla, marcó en el 89' y fue expulsado segundos después porque celebró el gol quitándose la camiseta. Segunda amarilla y roja. Hacer más en menos, imposible.
El partido se presumía tan notablemente atractivo que allí se presentó el seleccionador Vicente del Bosque. El Getafe alineó a nueve españoles y el Villarreal a otros tantos. En total, 18 seleccionables sobre el césped. Sabía Del Bosque dónde acudía, aunque él, como todos, quizá esperaba que habría más fútbol y no tanta incertidumbre y emoción.
Dominó el Villarreal, contra once y contra diez, encarando tanto al Getafe que lo acorraló. La verticalidad la puso Cazorla intentado zig-zags, el criterio y el gusto lo puso Borja Valero con su visión de espacios y sus pases, como la extraordinaria asistencia que le brindó a Nilmar al filo del descanso dejándole sólo ante Codina. Remató bien el brasileño, respondió aún mejor el catalán.
En la segunda parte, y contra diez, Garrido vio que necesitaba más colmillo. Metió a Marco Ruben y luego a Montero, pero generó un efecto contrario y el Villarreal perdió presencia y se fue creciendo el Getafe, que con testosterona, fe y persistencia finalizó ganando.
Fuente: AS