El Espanyol se lleva un punto de El Madrigal a pesar de jugar con diez
El Espanyol jugó en El Madrigal con un hombre menos tras la expulsión de Forlín en el minuto 14. Pochettino se vio obligado a mover ficha para reestructurar el juego de su equipo y el sacrificado fue el japonés Nakamura, sustituido por Pillud.
El Espanyol jugó, por lo tanto, con Kameni en la portería, Roncaglia, Pareja, Pillud (en el puesto de Forlín), David García, Moisés, Luis García, Coro, Iván Alonso de media punta y Callejón algo más adelantado.
Los blanquiazules se vieron obligados a estar muy alerta en la primera mitad. Y es que Eguren estaba hiperactivo, a pesar de que la primera oportunidad que tuvo fue en propia puerta tras servir Luis García una falta lateral que el uruguayo desvió y fue al palo.
Kameni mantiene vivo al Espanyol
El guardameta camerunés ofreció su mejor versión en la primera parte del partido y salvó más de un gol. En el 42', por ejemplo, tras una gran contra del Espanyol que quedó en nada, Pires podría haber adelantado al Villarreal pero el cancerbero no lo permitió. La defensa españolista, sin embargo, no estaba del todo fina y no defendía los saques de esquina como debía. El Villarreal se dio cuenta y apretó antes de llegar al descanso.
Tras la media parte, Pochettino dio entrada a Baena, que debutó en Primera División, por Coro. El joven, de 20 años, es más defensivo que Coro, por lo que ayudó al Espanyol a frenar a Capdevila. Valverde, por su parte, quiso adelantar a sus hombres y sustituyó a Eguren, que tenía una cartulina amarilla, por Cani.
El Espanyol se mostró muy ordenado y controló el balón mientras la afición del submarino silbaba a los suyos. Sólo un fuerte chut de Cazorla animó a la grada, pero Kameni volvió a salvar a su equipo. El asturiano del Villarreal fue el mejor del conjunto amarillo pero no vio puerta.
Los últimos minutos también fueron para el Espanyol, a pesar de alguna oportunidad a balón parado del Villarreal. Finalmente, el conjunto catalán se llevó un trabajado punto de El Madrigal.